Comercio con EE.UU.
La llegada de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Rebeca Blank, robustece las relaciones de Panamá con el país del norte ya lanzadas al carril del tratado de promoción comercial, de solo seis meses de implementación. Muy pocas veces un funcionario de alto nivel de la Secretaria de Comercio ha seleccionado a Panamá como parte principal de una agenda cuyo objetivo es revisar las perspectivas del intercambio comercial y acreditarla con su presencia personal. La visita de Rebeca Blank se produce poco después de que el presidente Barack Obama se reuniera con el presidente Ricardo Martinelli en San José, en una cita con mandatarios centroamericanos. Como expresó la secretaria de Comercio, es temprano para extraer conclusiones de un convenio de seis meses de duración. Pero las primeras estadísticas del TPC son alentadoras: las exportaciones norteamericanas crecieron en 20% , mientras que las panameñas un 36%.
El interés económico norteamericano, según recalcó Blank, se orienta también en la participación de empresas privadas y públicas como socio inversionista y ejecutor de contratos de obras de infraestructura en marcha o a resolverse a futuro, llámense tercer juego de exclusas del Canal y la infraestructura portuaria, metro, aeropuerto de Tocumen, Zona Libre de Colón, “hub” de logística. Una comitiva de ejecutivos de veinte empresas privadas presenció el proceso de ampliación del Canal, y manifestó que les impactaron las obras en ejecución, se interesaron, también, en las posibilidades de nuevos aeropuertos del interior, susceptibles de transformarse en terminales aéreas internacionales, siguiendo los pasos de Río Hato. Seguramente se les puso al tanto de las inversiones de empresas canadienses en proyectos mineros. No sabemos si recibieron información sobre el establecimiento de agroindustrias para aprovechar los recursos agrícolas y frutícolas que concurren al mercado norteamericano en estado natural. El horizonte energético, ya aprovechado por AES, expone opciones para el desarrollo de fuentes alternativas.
EE.UU. está reordenando sus metas económicas. Por un lado está el mercado común europeo encallado en la recesión por dos años de baja en el PIB. La inestabilidad política deteriora los vínculos de intercambio con Venezuela y los países del Grupo del Alba. Brasil se propone invertir 23 mil millones de dólares en infraestructura portuaria, incrementando la competitividad internacional con países como China e India. China y Canadá ocupan los primeros puestos en inversión minera en países latinoamericanos donde la prioridad llegó a estar en corporaciones norteamericanas.
Panamá se consagra como un país en marcha, un fértil campo de inversiones. La suscripción del convenio de cooperación tecnológica, mediante un anteproyecto de ley presentado por la Cancillería a la Asamblea, reforzará la formación de profesionales y técnicos panameños y hará que nos podamos desenvolver en el carril del desarrollo sostenible con protección al ambiente. La misión de la secretaria de Comercio, Rebeca Blank, empresaria privada que colabora con Obama, pondrá en el Departamento de Estado el portafolio de inversiones de Panamá, entre ellos el audaz programa de infraestructura desplegado por Martinelli.