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Cómo alimentar al planeta

Por: Redacción 25/04/2015

Tan importante como el aire que inhalamos es el agua que bebemos y la tierra en la que crecen los alimentos con los que nos saciamos. A veces lo damos por sentado que nos lo merecemos todo; y apenas nos damos cuenta de que a medida que crecemos también disminuye el consumo de recursos, por lo que se hace necesaria una transformación mundial de actitudes y prácticas.

En este sentido, es una buena noticia que la Comisión Europea haya puesto en marcha un debate científico sobre cómo alimentar el planeta. Por cierto, la discusión está vinculada al tema de la Exposición Universal de este año (Expo Milano 2015), activando de este modo un auténtico debate político sobre la seguridad alimentaria mundial y la sostenibilidad.

Efectivamente, cuando falta la solidaridad en un país se resiente todo el planetario. Téngase en cuenta que el derecho a una alimentación saludable es una cuestión de dignidad, no de limosna. Asimismo, tenemos la necesidad de cuidar y proteger a la madre naturaleza, aunque solo fuera por propio interés, para que ella no responda con la destrucción. Precisamente, en este mes de abril, que celebramos el 22 el Día Internacional de la Madre Tierra, deberíamos fijarnos como objetivo cuidar de nuestro único hogar. Sea como fuere, a mi juicio, necesitamos una mayor eficiencia de las ciudades y una mejor gestión y protección de nuestros campos, y poner las energías alternativas como oportunidad para defender la naturaleza.

Sin duda, tenemos que humanizarnos, querernos mucho más, amarnos sin límite. Nadie debería verse obligado a abandonar su tierra, ni su propio hábitat cultural, por la falta de los medios esenciales de subsistencia. Evidentemente nuestra mentalidad tiene que cambiar. No podemos vivir encerrados en nosotros mismos, con una actitud de pasividad, de indiferencia, cualquiera de nosotros podíamos vernos indefensos.

De entrada, sabemos que la investigación y el desarrollo rural es una de las herramientas más eficaces para aumentar sustancialmente la producción agrícola de una manera sostenible. En el área de la salud y seguridad de los alimentos, hemos de establecer los más altos estándares de seguridad alimentaria en el mundo mediante una evaluación de riesgos. Como la nutrición es un factor determinante de la salud, la promoción de dietas sanas han de ser nuestro inmediato objetivo. Bajo estos signos esperanzadores, únicamente nos queda retornar a una actitud de admiración, de contemplación armónica del ser humano consigo mismo y con el planeta, de escucha a la creación y de audiencia con nuestros semejantes. ¡Impliquémonos!

 

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Viernes 31 de julio de 2026

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