Cómo enfrentarse a los años
Monseñor Emiliani, soy un hombre de 76 años y he trabajado toda mi vida para levantar a mis hijos. En total tengo 11 hijos y muchos nietos. Enviudé y me volví a casar y vivo con mi esposa y tres de mis hijos. Desde hace tres años, he comenzado un proceso de deterioro mental que me preocupa. En este momento estoy lúcido, pero se me olvidan las cosas y algunas veces pregunto sobre lo mismo varias veces. También sé que repito historias y que mis nietos y algunos de mis hijos se ríen de mí. Estoy preocupado por eso y siento que empieza a marginarme mi propia familia. Mi esposa es menor que yo unos 15 años y no me trata como antes. Me siento cansando con frecuencia y me duermo con facilidad en cualquier momento. Estoy gordo y lento y además de no oír bien ya, veo menos que antes. Eso no me pasaba antes y mi oficio fue el de conducir por muchos años grandes camiones llevando contenedores y otras cargas. Tenía fama de ser uno de los mejores y además sabía de mecánica. Resistía muchas horas manejando y crucé varias veces toda Centroamérica. Así me conoció mi esposa, en plenitud de facultades mentales y físicas. Pero ahora me la paso sentado viendo la televisión y durmiendo gran parte del tiempo. Creo que mi esposa no me quiere y que mis hijos empiezan a perderme el respeto.
Tengo una jubilación pequeña que me permite vivir, pero sin ningún lujo. Estoy empezando a deprimirme porque estoy perdiendo facultades. ¿Qué puedo hacer?
NO SE LLAME VIEJO NI PERMITA QUE LO TRATEN COMO UN ANCIANO DECRÉPITO. CADA VEZ HAY MÁS GENTE QUE SUPERA LOS 80 Y ESTÁ BIEN. POR OTRO LADO, EL ALMA NO ENVEJECE. EL CUERPO LENTAMENTE VA PERDIENDO ALGUNAS FACULTADES, PERO SU "YO INTERIOR" ES EL MISMO.
¿Qué va hacer? Pues levantarse de ese sillón y no ver tanto la televisión que ya es su adicción. Usted voluntariamente se está arruinando mental y físicamente y cada vez será peor. Perdone que sea tan duro. Urge que deje ese sillón tan cómodo. Tiene que hacer ejercicio para controlar su rápido envejecimiento. Camine todos los días por lo menos media hora y a paso rápido, empezando poco a poco. Además levante pesas. No se deje morir lentamente y antes de tiempo. Hágase un examen físico y que lo asesore en los ejercicios el médico. Tenga cuidado con las comidas, cambie su dieta y coma más verduras y frutas.
Lea lo más que pueda para mantener activa la mente. Ocúpese en algo que le guste como la mecánica y ayude aún sin cobrar a los que tengan problemas en sus carros y camiones. Manténgase ocupado y siéntase útil. Si puede, incluso, enseñe a manejar camiones a los que lo necesiten. Recuerde que cuando la gente deja de crecer, envejece. Le pido que sea creativo. Renuncie a hábitos y pensamientos rígidos como la de adquirir un nefasto ritmo de vida sedentario y decirse "ya no puedo hacer nada. Mejor me voy envejeciendo y muriendo". ¡¡No!! Hay otras maneras de hacer las cosas. Actualmente 76 años no es ser viejo. Que se le olvidan las cosas y repite historias, pues no se asuste por eso, pero si usted mantiene su mente alerta y activa, será menor el fenómeno.
No esté tanto recordando cosas que ya pasaron y contándolas, sino manténgase activo y viviendo el presente, enfocando toda su atención en lo que está haciendo. Programe cada día con actividades que le hagan estar "despierto", es decir, con sus facultades funcionando. Que quiere sentarse, de vez en cuando, a contar anécdotas del pasado con amigos o familiares, tiene todo el derecho, y me parece una falta de respeto de sus hijos y nietos el reírse de eso. Ya serán ellos mayores algún día y sufrirán del mismo rechazo y se darán cuenta de lo triste y feo que es burlarse de la gente de más edad. Usted no le haga caso a eso.
Que quiere ver televisión, pues busque canales de historia u otros parecidos y no invierta más de una hora diaria en eso. Propóngase en dos meses bajar 10 libras con asesoría médica y poco a poco vuelva al peso de hace unos años.
Busque atender más a su esposa conversando con ella y sacándola a pasear. No se llame viejo ni permita que lo traten como un anciano decrépito. Cada vez hay más gente que supera los 80 y está bien. Por otro lado, el alma no envejece. El cuerpo lentamente va perdiendo algunas facultades, pero su "yo interior" es el mismo. También le pido que busque más al Señor, nuestro Salvador y Rey, quien le puede dar la sabiduría necesaria para vivir esos años de la madurez como debe ser y aconsejando a personas más jóvenes y recuerde, que con Dios somos invencibles.
Monseñor cmf.