default

Como la espuma


El 2011 dejó un hueco en el bolsillo de los consumidores panameños. El precio de los productos de la canasta básica de alimentos ascendió durante este año hasta cerrar muy cerca de los 300 dólares mensuales.

Nada se salvó de la ola inflacionaria. Desde el arroz hasta el café, todo subió de precio, dejando a más de una familia en crisis económica.

La situación obligó a tomar medidas de ahorro y está claro que muchas familias se limitaron solo a comprar lo necesario para sobrevivir.

Parece contradictorio que un país cierre el año con un crecimiento de 10.5%, pero con el precio de los alimentos por las nubes y sus ciudadanos intentando cubrir sus costos de vida.

La economía creció, pero también lo hizo la inflación, que alcanzó el 6% según algunas estimaciones.

Algunas mediciones que se realizaron en diciembre de 2011 demostraron que la canasta básica de alimentos costó más de 17 dólares que en noviembre del mismo año.

Los alimentos es quizás la principal preocupación de los ciudadanos. Sostener todos los meses estas alzas puede ser complicado para una familia promedio en Panamá.

El nivel de endeudamiento de los consumidores también subió, sobre todo en el uso de tarjetas de crédito.

Las políticas gubernamentales deben ser más agresivas. No solo bastan las ferias populares, también es necesario revisar las importaciones de alimentos y los aranceles establecidos.

Pero esos ajustes deben ser fiscalizados para lograr que los comerciantes trasladen esos beneficios a los consumidores. También hay que apostar al agro e impulsar programas eficientes, no se debe depender solo de las importaciones.