Cómo organizar tu viaje
Por fin tienes días de vacaciones, pero se te acerca la fecha y mentalmente no te puede organizar ni sabes qué quieres hacer cuando llegues.
No es tan difícil. Divide las cosas por hacer en tu viaje en tres categorías.

1. Escoge 2-3 atracciones/monumentos
Siempre hay el monumento mayor de un ciudad o país que si no lo visita todo el mundo se quedará boquiabierto y te preguntarán "pero es precioso, ¿como que no fuiste"? Planifique con anticipación esa salida porque estos lugares se llenan tanto que a veces tienen reglas especiales.
Ejemplo: Hay que comprarse las entradas a La Alhambra con anticipación.
Rebusque por el internet antes de salir. No te enteres luego de que había algo que te hubiese encantado ver pero por falta de conocimiento no fuiste.
Ejemplo: Quizás un amigo griego/a te ha invitado a Creta, una isla mediterránea playera. A tu amigo/a no se le ocurre mencionarte que también hay las ruinas de una civilización náutica llamada "Minoa" por el mito del Minotauro, porque a él/ella no le es tan interesante, en cambio tu te crees Indiana Jones y te fascinaría verlas (véase foto en la infográfica).
2. Gastronomía
Fácilmente uno puede salir frustrado sin haber comido bien durante todas las vacaciones. Hasta en Francia tuvieron que pasar ley para frenar la expansión de comidas pre-hechas que estaban dañando la reputación parisiana como la reina de la gastronomía. Vale la pena planificar desde antes un lugar perfecto para quedarse satisfecho e impresionado por lo menos en una ocasión. Para las demás comidas, pregúntele al personal - no al conserje, quien te dará sugerencia de turistas - dónde se come comida local, muy fresca y no muy cara.
Ejemplo: Unas de las peores comidas que he probado fue por el famoso paseo peatonal por las Ramblas de Barcelona. Tenían promociones y muchísimos turistas. Me arrepentí de romper mi propia política de no comer en lugares así.
3. Salidas y descanso
Uno no se va de vacaciones únicamente para ver monumentos y hartarse de comida. El propósito es descansar y probar la vida de un lugar ajeno. Es un equilibrio. Conocer a un lugar ajeno implica salir. Si te gusta bailar tango, tocar la batería, pescar, busque con anticipación una comunidad tanguera por el internet, la fecha del próximo drum circle o comuníquese con un pescador que le gustaría compañía para un día en el lago.
Haga compromiso por teléfono de encontrarse con un local en un lugar público para hacer unos de tus pasatiempos. Hay muy buena gente en el mundo y si resulta ser un interesado, solo perdiste unas horas de tu vida.
Y los días que no tiene que levantarse temprano para ver a algún monumento o después de una noche de salida, quédese en cama y duerma lo que el cuerpo pida. Así cuando regrese estará descansado.
Viajera total, ha vivido en o visitado al menos 55 ciudades entre un mínimo de 16 países. Síguela en @artedalia