Compuertas
Ya fueron colocadas en la cubierta de un buque italiano las primeras cuatro compuertas del total de dieciséis que se abrirán y cerrarán al paso del tránsito de naves por las instalaciones ultramodernas del tercer juego de esclusas. Constituye un trabajo de ingeniería fuera de lo común en los canales internacionales de navegación oceánica, en el que, como símbolo de la universalidad del sistema, se conjugan las tareas técnicas de los especialistas panameños que las diseñaron, la mano de obra de obreros europeos –croatas, serbios, eslovenos, rumanos, italianos– que las fabricaron y el consorcio Grupos Unidos por el Canal, a cargo del proyecto, que han construido un muelle ad hoc para recibir las imponentes compuertas de un peso aproximado de cincuenta mil toneladas. Cuando se instalen las compuertas, el Canal de Panamá dará un salto de calidad tecnológico sin precedentes para facilitar el tránsito de buques de máximas dimensiones y mercancías de un volumen poco usual.
La planificación técnica y financiera global de alto vuelo exhibe, ante propios y extraños, la meticulosa seriedad de la Autoridad del Canal de Panamá en el desarrollo del tercer juego de esclusas. La construcción de la infraestructura removió millones de toneladas de territorio ístmico para poder levantar el revestimiento de las paredes de las esclusas, trabajo colosal efectuado por mano de obra panameña formada para realizar tareas especializadas de albañilería, electricidad, carpintería. Todos y cada uno de los obreros y técnicos deben ser proyectados como un testimonio paradigmático de lo que pueden hacer y hacen los panameños, cualquiera que sea la dimensión del reto. Su colaboración en el proyecto del tercer juego de esclusas en los accesos de navegación por el Pacífico y el Atlántico se imbrica en otros grandes programas de infraestructura urbana como el metro, construcción de puentes elevados, Ciudad Hospitalaria, nuevos aeropuertos, vías de comunicación terrestre y otros más emprendidos en tiempo récord con turnos de trabajo nocturno por el gobierno del presidente Ricardo Martinelli.
Todo ello coadyuva a exaltar las políticas del Ministerio de Seguridad aplicadas en la protección del Canal. Por ningún motivo, la seguridad del Canal puede someterse a los riesgos de cualquier naturaleza, máxime cuando se descubre la torva intención de transitar buques comerciales portadores de materiales no declarados en los manifiestos de carga reglamentados por la administración canalera como obligación estricta de navegación. La inversión que se efectúa para la implementación del tercer juego de esclusas representa una inversión panameña destinada al comercio internacional al que se protege y blinda con las debidas garantías del tránsito naviero reguladas por la República de Panamá. Así lo entienden los países del Consejo de Seguridad de la ONU al prestar la colaboración de expertos para la evaluación del material de guerra no declarado. Existe un consenso internacional en aprobar las decisiones de las autoridades panameñas en cumplimiento de normas del Tratado de Neutralidad, al cual se han adherido numerosos Estados y al que deben respetar adherentes y no adherentes en protección de la paz mundial.