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Con la Derecha, la Izquierda... y el Centro


Nadie sabe para quien trabaja. Ni el General Douglas MacArthur en 1942 cuando dijo “salí de Bataan y volveré” o el escritor de los acordes de la canción “habla pueblo habla” de 1976 para la publicidad política del Partido UCD en España. Ni que decir de la Orden número 227 de 1942 de Stalin que decía “Ni un pasó atrás”, o la arenga escrita por el Partido Comunista Cubano de “vamos bien”. Todos tienen en común que de alguna manera y en algún momento de la historia iban a ser utilizados por nuestros políticos y dirigentes locales como estandarte de su pensamiento.

Vemos que ahora muchos nos quieren llevar al primer mundo. De gobierno y oposición nos recuerdan que aunque generalmente son los mismos políticos, ese día descubrieron la receta para que nuestro país de ese “Gran salto adelante” que nadie vio como hacerlo antes y que no está claro si es a la manera de Mao Zedong en los años 50 o sencillamente nace de la imaginación propia.

Lo cierto es que a falta de educación, pues lo mejor es entregar circo. Y eso es lo que nos hacen creer. Por eso todos los días vemos iniciativas tanto de un lado como de otro increíbles y hasta descabelladas, que en muchas ocasiones nos llevan a pensar si nos están pasando una broma o es en serio que hay que discutirlo.

Lo peor es que no entienden porqué la gente califica tan mal a los Partidos Políticos y las instituciones que representan al Estado. Si no se educa y no se toma en serio el tema político, nuestra democracia solo va a seguir siendo una fachada para un sistema corrupto e ineficiente.¨

Y es que todo comienza con cosas sencillas como cruzar la calle. Enseñar a cruzar la calle. Explicar que se debe utilizar la acera (donde exista) y que los peatones debemos cruzar las calles en las intersecciones señaladas (también donde existan) y que para lo único que debemos interrumpir el flujo de los vehículos es para manifestaciones autorizadas y que respeten el derecho de terceros al libre tránsito. De ahí todo lo demás.

Pero que complejo se hace la educación cívica, democrática y política cuando lo que no se quiere es precisamente que el pueblo comprenda bien sus deberes y derechos. Eso incluye por ejemplo a los Diputados que al no conocer sus reales poderes, terminan sumisos y genuflexos al poder Ejecutivo sea cual sea la denominación de este. Y así muchos otros ejemplos.

Siempre será fácil recurrir a la frase pegajosa. Y por eso nuestro pueblo siempre podrá ser de derecha, de izquierda y hasta de centro a la vez sin el menor problema o rubor.

*Director Ejecutivo de Fundación Instituto Panameño de Estudios Cívicos.