default

Conociendo el bossing

Por: Redacción 31/05/2016

 
  Todos sabemos que la satisfacción en el trabajo a menudo depende de la calidad de las relaciones que tenemos con nuestros jefes. Sin embargo, en los lugares de trabajo de hoy en día, no siempre está claro lo que los gerentes deben hacer para crear las experiencias más satisfactorias de trabajo y los empleados más felices. En el mundo se ha descubierto algunas prácticas no comunes que hacen sufrir al trabajador cuando el jefe se pasa de la raya; ya sea el empresario o un superior directo. El bossing es lo que conocemos como acoso psicológico en el trabajo, y conlleva un hostigamiento sistemático que sufre un empleado en su lugar de trabajo
En ocasiones, el jefe puede adoptar un comportamiento agresivo, vejatorio, provocador, injurioso o violento. Normalmente la razón de este comportamiento suele ser que el jefe quiere echar al trabajador, pero no pagarle la indemnización por despido, -especialmente cuando es alta. Es conveniente recabar pruebas (como grabaciones ocultas, email, sms, etc), y hablar con un abogado para tomar cartas en el asunto, siempre amparado por la garantía de indemnidad, que impide al empresario tomar represalias (como el despido) contra un trabajador que le ha denunciado.
En el caso del bossing el acosador (el jefe) suele obligarle al trabajador a presentar su renuncia voluntaria. ¿Qué otro motivo puede tener el jefe para acosar a su trabajador?. Cuando se trata de mobbing proveniente de los compañeros de trabajo, estos tienen mucho más complicado al trabajador, porque no pueden despedirlo, y deben conformarse con hacerle la vida imposible al trabajador que no les caiga. El jefe no suele tener ese obstáculo, ya que puede sancionar o despedir al trabajador, en cualquier momento, pero cuando media una indemnización por despido importante, mejor acosarlo para que presente la baja voluntaria.
Las actividades de acoso para reducir las posibilidades de la víctima de comunicarse adecuadamente con otros, incluido el propio acosador entre las que se encuentran: 
El jefe o acosador no permite a la víctima la posibilidad de comunicarse. 
Se interrumpe continuamente a la víctima cuando habla. 
Los compañeros le impiden expresarse. 
Los compañeros le gritan, le chillan e injurian en voz alta. 
Se producen ataques verbales criticando trabajos realizados. 
Se producen críticas hacia su vida privada. 
Se aterroriza a la víctima con llamadas telefónicas. 
Se le amenaza verbalmente. 
Se le amenaza por escrito. 
Se rechaza el contacto con la víctima (evitando el contacto visual, mediante gestos de rechazo, desdén o menosprecio, etc.). 
Se ignora su presencia, por ejemplo dirigiéndose exclusivamente a terceros (como si no le vieran o no existiera).
 Asegúrese de entender lo que los motiva. Estar disponible y accesible para las conversaciones uno-a-uno. Ofrecer lecciones con pautas a las necesidades individuales de desarrollo. Y cuando se trata de la promoción, mirar más allá de los modelos rígidos de competencia y escaleras de carrera para las oportunidades de crecimiento a medida de las ambiciones, talentos y capacidades de cada persona.
Es indispensable buscar apoyo de compañeros de trabajo de confianza y recoger pruebas por escrito y testigos de la situación.
•Si aun así la empresa no te apoya, busca asesoría legal para velar por tus derechos.
•Debido al desgaste emocional es necesario buscar apoyo psicológico.
•Si el acoso laboral persiste, puedes realizar una denuncia al Ministerio de Trabajo o autoridad laboral como Mitradel, Juntas de Conciliación Laboral, Juzgados Laborales y Tribunal Superior de Trabajo de la Corte Suprema de Justicia.
Catedrático universitario 

Edición Impresa

Viernes 24 de julio de 2026