Conocimiento y transformación social

Por: Redacción 26/09/2017

Para poder inducir una transformación social, el conocimiento requiere de fuerzas que lo movilicen. Entre esas fuerzas movilizadoras están la política, la moda, las artes y los sistemas de valores propios de determinada sociedad, conocidos como su cosmovisión. Sin embargo, vemos que estas fuerzas movilizadores son lábiles, susceptibles a fuerzas externas y a cambios generacionales. La transformación social se da continuamente, pero observamos con desconcierto que sus bases son débiles. ¿A qué se debe que los sistemas políticos, sociales y educativos no logren una transformación social que lleve al hombre en una dirección ascendente de progreso continuo y mejora constante, a pesar de que el conocimiento se incrementa exponencialmente? Los bahá'ís consideramos que la transformación social está supeditada a la educación moral y espiritual. Los fundadores de las grandes religiones mundiales han ido trayendo una medida gradual y progresiva de educación y conocimiento con el fin de que el orden social, sus estructuras, instituciones y procesos lleve a una civilización en continuo progreso. En el plano individual, consideramos a las personas "como una mina rica en gemas de valor inestimable. Solamente la educación puede hacerle revelar sus tesoros y permitir a la humanidad beneficiarse de estos". Bahá'u'lláh, fundador de la fe bahá'í, hizo un llamamiento a la humanidad a transformar la sociedad actual y dar un salto en su proceso de evolución social. Elaboró y estableció prácticas, principios, procedimientos, leyes, ordenanzas e instituciones relativas tanto a la organización de la sociedad como al refinamiento de la vida de las personas. Sin embargo, todo esto se encuentra de forma embrionaria en sus escritos y es la tarea de sucesivas generaciones aprender colectivamente a traducirlo a la realidad y así establecer una nueva civilización mundial.

Alrededor del mundo, personas y grupos de todos los orígenes sociales, culturales y religiosos, inspirados por esta visión, están aprendiendo a trabajar en equipo en diferentes niveles geográficos para aplicar las enseñanzas de Bahá'u'lláh, con el fin de avanzar hacia dicho nuevo orden social próspero, que equilibre lo global con lo local y que esté caracterizado por ciertos principios como la unidad y la justicia social. Hacer realidad esta visión no es algo sencillo. Exige niveles de participación inusitados. En cierto modo, aunque la comunidad bahá'í trabaje explícitamente por ello, se reconoce que la humanidad ha de ser la protagonista de esta transformación. Además, esta transformación no busca solo transformar a los individuos ni tampoco pretende reemplazar simplemente las leyes y las estructuras de poder por otras desde las que imponer una visión alternativa. Se requiere la acción simultánea en dos niveles, el de las estructuras de la sociedad y el de los individuos.

Este año se conmemora el bicentenario del nacimiento de Bahá'u'lláh. Él escribió: "Incumbe a todo hombre dotado de discernimiento y comprensión esforzarse por traducir lo que ha sido escrito a la realidad y acción". Es decir, el conocimiento debe llevar a la transformación social si el mismo tiene un fundamento en las enseñanzas de los mensajeros divinos como su fuerza movilizadora.

Miembro de la comunidad Bahá'i.


 

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Martes 14 de julio de 2026