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Conservación: Karma, hombre y naturaleza


Emérita Flauzin de Meléndez (opinion@epasa.com) / Poetisa.

Karma:
es una ley de la naturaleza, "causa y efecto" corrige, castiga y dirige al hombre; por el camino correcto. "No hagas lo que no quieres que te hagan", el hombre es heredero de las conductas de su pasado presente.

La naturaleza y la humanidad están viviendo su pasado presente de corrupción, guerras, crímenes, enfermedades, odios, violencia, engaños, ignorancia. La contaminación de fábricas e industrias, daños de la capa de ozono E de la ionosfera entre 80 y 200 km de altura, que nos protege de los rayos ultravioletas que originan cáncer. Daños por gases de la refrigeración que deben ser sustituidos. La retención de los rayos ultravioletas por parte del gas butano que emana en tratamiento al petróleo y que aumenta los virus retro, la temperatura y sus efectos en el planeta.

La basura tóxica e irreversible a la naturaleza, que incluye los plásticos y desperdicios del tratamiento del aluminio, la desertización organizada por la tala incontrolada de los bosques y manglares de las industrias madereras como por costumbre y control de los aborígenes de partes de América, Europa, África, y Oceanía. La explosión demográfica que desestabiliza la economía, aumento constante de la necesidad de drenaje de las cloacas de los ciudadanos, exige mayor agua potable, determinan tratamiento constante de las ciudades, originan miseria en gran parte del mundo. La distribución de los alimentos. Se tiran anualmente fruta en Europa y América para que no bajen los precios, mientras que mueren en África y Asia millares de niños porque no hay distribución equilibrada de excedentes de los alimentos, por parte de gobiernos que pudieron hacerlo.

La corrupción administrativa y gubernamental que hace que sean los gobernantes y empleados del Gobierno los que se queden con las grandes ayudas o préstamos que facilitan los países subdesarrollados para beneficio de todos, gravita una gran deuda externa que a todos perjudica. Los desmedidos presupuestos de guerra en todos los presupuestos de las naciones -- a excepción de Costa Rica que no tiene ejército-- y descuidan otras grandes necesidades.

Se necesita el imperativo cósmico que influirá más y más para que una actitud más coherente y pertinente del género humano y que los ejércitos sean convertidos en fuerzas de supervivencia de paz, de las condiciones del planeta en fuerzas de vigilancia de la humanidad y la conservación de las condiciones de la naturaleza y cuerpo de lucha frente al aniquilamiento de la naturaleza, en una etapa de transición entre dos eras cruciales de la historia.

Situación que debe solucionarse con urgencia exactitud y honestidad.

Poetisa.

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Lunes 17 de agosto de 2026