Construyendo el camino al progreso
VP de Asuntos Corporativas de Cervecería Nacional, S.A.
El empoderamiento de las comunidades comienza cuando sus propios miembros se hacen líderes y se constituyen en agentes de cambio. A su vez, el desarrollo económico y la prosperidad de la base de la pirámide se ven fuertemente impulsados gracias al crecimiento de las pequeñas empresas. De ahí que un modelo de inversión de capital social y humano, con impacto en la familia, el negocio y la comunidad, represente una oportunidad de progreso para los pequeños negocios de América Latina.
Cada vez son más los movimientos, organizaciones, instituciones y empresas las que apoyan estas gestiones y emprendimientos de pequeños empresarios que buscan no solo salir adelante, sino también llevar a su comunidad de la mano para mejorar sus condiciones de vida.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, las políticas de fortalecimiento del ecosistema de las pequeñas empresas deben, por un lado, enfocarse en mejorar la productividad y el acceso a recursos de los emprendedores y, por otro, hacer a sus líderes y trabajadores partícipes de agendas sociales y laborales.
La competitividad de las pequeñas empresas en América Latina es uno de los motores para el desarrollo y crecimiento de la economía, a la vez que redunda en la prosperidad de millones de personas cuyos ingresos dependen de la productividad y dinámica de estas microorganizaciones.
Las pequeñas tiendas de barrio son el motor que ocupa un lugar estratégico para la seguridad alimentaria de la población de bajos recursos. Son un elemento fundamental de la actividad económica local, y además constituyen un nodo central del capital social comunitario. En América Latina existen alrededor de 780,000 tiendas que proveen productos y servicios a más de 30 millones de personas y ayudan a miles de familias a sobrevivir y salir de la pobreza.
Los dueños de tiendas son, además, actores clave localmente arraigados, con la confianza de sus comunidades y dado que el 65% de las tiendas en América Latina se encuentran en zonas en condiciones de pobreza, estas representan el esfuerzo de sus propietarios de sacar adelante a sus familias en contextos difíciles.
Generar acciones para que pequeños negocios, como las tiendas, progresen bajo un modelo de inclusión social y económico, que combina la tradicional formación empresarial con componentes de transformación personal y familiar, y la proyección comunitaria del líder potencial es el reto que se ha trazado Cervecería Nacional, S.A. subsidiaria de SABMiller en Panamá, con la implementación del Programa “4e, Camino al Progreso”, que nace en El Salvador y ya se ha implementado en 6 países, incluyendo Panamá. Por otro lado, Fomin (Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo) colabora al éxito del programa compartiendo su experiencia y modelos de trabajo. “Mindcode participa en el programa con el conocimiento del tendero desde la autoestima hasta su realización personal, basado en neurociencia. Además cuenta con el apoyo de entidades bancarias importantes en los diferentes países.
El objetivo del programa es intervenir en diferentes áreas de su desarrollo y en sus interrelaciones, impactando su propia vida (fortaleciendo su autoestima), su familia (ofreciendo oportunidades de progreso a todos sus integrantes), su negocio (mejorando con la prosperidad su calidad de vida) y su comunidad (identificando las necesidades y liderando las soluciones).
Lo que más nos complace de ser parte de esto es saber que el camino no tiene fin y que cada quien decide hasta dónde llega su senda del progreso. Herramientas complementarias como la inclusión tecnológica y financiera y la equidad de género, en un oficio que es desempeñado en un 70% por mujeres, brindan mayores capacidades de hacerse competitivos e impulsar el desarrollo de su comunidad.
Diez mil tenderos en América Latina, más de 300 de ellos en Panamá, son hoy el testimonio vivo de que el desarrollo de población de la base de la pirámide a través de la capacitación y el empoderamiento económico de mujeres y hombres que lideran pequeñas empresas es una realidad.
Nuestro plan es seguir trabajando y trayendo más panameños a nuestro camino al progreso.