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Consumo racional

Por: Redacción 25/06/2014

Cada cuatro años, el mundo se aboca a celebrar el Mundial de Fútbol, que este año se realiza en Brasil, en donde 32 equipos y 204 participantes se disputan en 64 partidos la Copa del Mundo y $40 millones.

Es importante que como consumidores valoremos esta competencia deportiva e invoquemos el consumo racional, reduciendo las compras pasionales, como atuendos de los equipos favoritos, apuestas de todo tipo, así como el excesivo consumo de bebidas alcohólicas. El Mundial es para vivirlo intensamente con amigos y familiares en nuestras residencias.

Semanas antes del Mundial, en una muestra realizada, pudimos palpar cómo los locales comerciales de expendio de bebidas alcohólicas se preparaban decorando sus locales, estableciendo alianzas con los medios radiales y televisivos, con el objetivo de fomentar la venta de bebidas y comidas al son de los goles, explotando las pasiones futbolísticas de los consumidores.

Es importante, si decide compartir en un local comercial, investigar los precios y exigirlos a la vista; al consumir productos envasados, verifique la fecha de vencimiento. Recuerde que la propina no es obligatoria, que los cobros por servicios deben estar visibles y enunciados en el menú.

Detrás de los goles, los himnos nacionales antes de los partidos, el Mundial de Fútbol es una actividad multimillonaria organizada por la Fifa, entidad que los realiza a través de una cadena de franquicias millonarias, la cual directa o indirectamente la pagamos nosotros los consumidores con marcas exclusivas como Adidas, Coca Cola, Budweiser, Visa y otras compañías.

Hacemos un llamado para utilizar lo menos posible las tarjetas de crédito en estas actividades recreativas en honor al Mundial y centrarnos en vivir la actividad con nuestros círculos de amigos, en nuestras residencias, con altos niveles de camaradería y recordando que “el mejor goleador del campeonato Mundial de Fútbol es el consumidor”, fomentando el consumo racional.

Este artículo no pretende demeritar la justa futbolística global, que es un importante encuentro de culturas, pero lo que nos llama la atención es la acelerada mercantilización de la actividad y cómo la entidad regente (Fifa) utiliza cláusulas y presiones a las naciones para el fomento del consumo de alcohol y de otras deidades que afectan los débiles presupuestos familiares de quienes amamos el deporte, pero somos racionales en el consumo, siempre valorando la calidad de vida de nuestras familias por encima de cualquiera actividad deportiva.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026