Contaminación de las costas
Estamos viviendo momentos cruciales de nuestra historia patria. Por un lado, se redoblan esfuerzos por parte del Estado, tanto a nivel tecnológico, humano-policial para contrarrestar el paso y venta de sustancias ilícitas en nuestro país. Está también el esfuerzo de concienciación que el pueblo lanza hacia sus coetáneos, en la sumativa de formar parte del clamor que a diario hacen los niños inocentes, jóvenes y ancianos que son alcanzados por un proyectil. Ejemplo de ello, la Marcha por la Paz. En otras palabras, nos hemos dado cuenta que el problema no atañe a uno o unos, sino a todos.
Uno de esos problemas se intensifica, donde nuestros mares se hacen una ruta fácil para el trasiego de drogas. Pensemos en los últimos cargamentos que se han decomisado en diferentes sitios de las provincias. Sí, ahora son las costas, el objetivo de nuestros enemigos como punto de estrategias, por lo que mayor interés se debe prestar ante la soledad policial que tienen estas áreas.
La contaminación y sus derivados del narcotráfico en nuestras costas, por presencia continua sino esporádica de narcos, permiten hacerse con el control no sólo territorial sino humano, en el empuje y florecimiento de este negocio ilícito.
Los obispos panameños nos han regalado una carta pastoral corta, pero concisa donde nos ilustran sobre: la seguridad e integridad de la vida humana. Unamos esfuerzos, tanto del Estado como de los ciudadanos para combatir el flagelo que vivimos. Sólo en la medida en que el hombre descubre su propia libertad, no libertinaje, es capaz de hacerse partícipe de la experiencia más profunda de la búsqueda de la verdad, aquella que nos hace libres. Hombres y mujeres libres que no se hacen cómplices de situaciones que atentan con la dignidad del ser humano.
Nuestra seguridad e integridad de vida como valor e inherente al hombre mismo, no atañe a los que nos gobiernan, sino a todos, de ahí que, como dirá aquel refrán: “ si los perros ladran, es porque vamos avanzando”, en la búsqueda de anunciar y denunciar diferentes modalidades de la violencia en nuestro país. A darle lo que fueron nuestras costas; libre de contaminación, mayor presencia policial y una población que no se vende.
