Continuismo o retroceso
Una cosa es continuar la historia y otra repetirla, Jacinto Benavente. Sabio mensaje que describe la disyuntiva política que enfrentaremos en las próximas elecciones, ya que debemos elegir entre continuar apoyando al partido que en 5 años ha escrito una historia real y palpable, o la historia triste, funesta y repetida por 31 años del Partido Revolucionario Democrático (PRD), repleta de mentiras y falsas promesas. Cómo podemos creer que van a resolver los mismos problemas que ellos o crearon o agudizaron, como el del agua, educación, vivienda, transporte público, empleo, entre otros.
Contrario a los comentarios de la oposición sobre las encuestas, es oportuno citar al director emérito de , Guillermo Sánchez Borbón, cuando en 2004, dijo: Como yo sí creo en las encuestas de Dichter & Neira, para mí no fue sorpresa el resultado de las elecciones. La realidad también lo destrozará, franqueando el camino a nuevas fuerzas políticas que no carguen pasados difuntos a cuestas, refiriéndose al resultado de las elecciones del 2 de mayo de 2004 y al PRD, y en 2009, nuevas fuerzas políticas, liderizadas por Ricardo Martinelli, ganan abrumadoramente las elecciones con un 60%.
La PrensaLa patraña desesperada montada en la conferencia de prensa sobre el caso Lavitola, en el que Navarro habla de corrupción, confirma lo expresado en ese artículo sobre los discursos de Martín Torrijos: No llegó a precisar cómo acabaría con la corrupción, contra la cual tronaba a menudo. Tal vez porque, de haberlo hecho, hubiera tenido que anunciar que medio PRD quedaría tras las rejas. El supuesto fiscal prometido estaría ocupado procesando los desmadres de los corruptos de su propio partido.
Vociferan que este gobierno dejará la mayor deuda pública del país, desconociendo la historia económica de Panamá, ya que antes del militarismo, prácticamente no existía deuda, y en la década de 1970, la dictadura militar y ellos, el PRD, llevaron el país a un endeudamiento sin precedentes en la vida republicana, que se conoció como la danza de los millones, y la deuda creció de 1968 a 1991, de 209 millones a 4 mil 936.8 millones de dólares. Con Martinelli, el país vive una situación económica muy distinta, y contrario a ese periodo, en el que el pueblo no vio los frutos y el dinero desapareció, en este se nota la inversión, porque sus obras se ven, se sienten y se disfrutan.
La gestión de gobierno del tres veces presidente Dr. Belisario Porras (1920-24) se caracterizó por el alto gasto público, pero generado – como el de esta administración – por el proceso de modernización que impulsó e igual sus opositores lo acusaban por dicho endeudamiento, al extremo de criticar la construcción de una majestuosa obra como el Hospital Santo Tomás, así como hoy critican el metro, esto solo lo hacen los hombres pragmáticos que se erigen como estadistas.
José Domingo Arias y el continuismo significan continuar con un sistema de gobierno que instituyó un nuevo rumbo para Panamá, con profundos cambios que la ciudadanía había venido suplicando por años, creando un nuevo ciclo político, económico y social, proponiendo una reforma tributaria para que los ricos paguen más impuestos y evitar la evasión, un gobierno de protección social, que ha contribuido a reducir la pobreza, en favor de la niñez y la participación de las mujeres en igualdad con su integración en el gobierno y cumplió con el 95% de las promesas imperdonables.
Juan Carlos Navarro significa retroceso, promesas incumplidas, desgreño administrativo, endeudamiento sin resultados, y dice un viejo apotegma: Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. Historias funestas como las vividas con los gobiernos PRD, opresiones, vejámenes, violaciones a los derechos humanos, etc., peor a la que está viviendo nuestro hermano país de Venezuela. Además, estarían administrando el Estado con los 40 ladrones, sin Alí Babá, porque este estará gozando de sus millones en República Dominicana. La única verdad que ha dicho hasta ahora el señor Navarro es que Panamá es pa'lante no hay pa'tras., pero pa'lante con Mimito, y pa'tras con él y el PRD.
La decisión que tomemos el 4 de mayo determinará el derrotero que permitirá al país consolidar un progreso sostenible.