Contradicciones diplomáticas
El Parlacen se resiste a dejar salir a uno de sus miembros. Aunado a la sentencia de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), que decidió que Panamá no puede retirarse unilateralmente del Tratado Constitutivo del foro político, el Parlacen eligió el viernes a un diputado panameño, Dorindo Cortez, como presidente de su Junta Directiva. La elección, aunque secreta, dejó clara la maniobra de enfrentar diplomáticamente la firme decisión del Gobierno panameño de abandonar el Parlacen.
El fallo de la CCJ, ante el cual la cancillería panameña alega que su competencia no es obligatoria para los estados que no han ratificado su estatuto, declaró inaplicable la Ley 78 del 2009, que derogaba los instrumentos internacionales relativos al Parlacen. Pese a ello, el Gobierno de Panamá reiteró su decisión de retirarse.
Este foro centroamericano, pese a hallarse envuelto en una oleada de descrédito político en cada una de sus naciones, le abre un frente de contradicciones diplomáticas al presidente Martinelli, debido a que Panamá recurre cada vez más -para otros temas- al Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Por otro lado, el SICA verá como un factor debilitante el abandono de uno de sus miembros. La maraña de dificultades tejidas alrededor de la Cancillería panameña pondrá a prueba las cuestionadas habilidades diplomáticas del canciller Juan Carlos Varela para enfrentar en solitario a la región.
