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Contrato con Finmeccanica: Descaro mafiocrático


Estamos ya cerrando el 2011 y lo vamos a cerrar con otro gran escándalo.
Es el del famoso contrato con Finmeccanica, con el cual se le permitiría a la empresa Agafia Corp., cobrar una coima de 33 milloncitos. Con relación a esto, el Ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, anunció en Twitter que no renunciará a su cargo, como se lo habían pedido, y acotó que solo el Presidente Martinelli se lo podría pedir, calificando el escándalo como “una cobarde infamia”.

Este escándalo consiste en que la empresa Agafia Corp., propiedad de Gustavo Franchella, un argentino residente en Panamá, firmó un contrato con Sieles, subsidaria de Finmeccanica, para cobrar el 10% del contrato de 333 millones de dólares, firmado entre el Gobierno panameño y la empresa italiana por la venta de varios radares y helicópteros lujosos a un sobrecosto de unos 85 millones, vía contratación directa.

Según un diario de la localidad, de fecha 25 de noviembre del presente, “el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, reconoció… q ue está violando la ley al negarse a entregar los contratos de compra de los 19 radares y equipo de seguridad que fueron adquiridos a 333 millones de dólares y con un sobrecosto de 85 millones“.

Por su parte, el Frente Nacional por los Derechos Económicos y Sociales ha explicado que “Agfia Corp. fue creada el año pasado, 2010, sólo 14 días antes de la visita a Panamá en el mes de julio, del ex Primer Ministro de Italia Silvio Berlusconi y Valter Lavitola, consultor de Finmeccanica y acusado de contratar prostitutas para las fiestas de Berlusconi; cuando se cerraron las negociaciones…” (sic.).

Estamos viviendo un gobierno mafiocrático. Las mafias, tanto las de la narco-clepto-dictadura como las de la narco-clepto-democracia, funcionan a modo de empresas parecen estar en los partidos burgueses. Sus gerentes son talentos desperdiciados. Cuentan con una estructura sólida, profesionales del sector, contactos influyentes y una sólida red de distribución. Pero tanto la empresa como el producto, así´ como el método, no son legítimos. Se rigen por principios aplicables al mundo de los negocios, porque es rentable. Si Al Capone nos aconsejara, nos diría que los impuestos debemos tenerlos al día.

Pérez JIménez (1914– 2001) dictador de Venezuela, dijo: “La única manera de robar en grande es invirtiendo en grande”. Esto se conoce como: “El axioma de Pérez Jiménez”. Así, impulsó un gran programa de inversiones públicas como el que se impulsó durante la dictadura torrijista-norieguista y como el que se está impulsando actualmente.

Educador.