Control necesario
La incidencia de casos de VIH-sida en la población joven de Panamá ha despertado preocupación en las autoridades de Salud y en las organizaciones que luchan para combatir esta enfermedad.
La realidad es muy cruda y evidentemente la educación sexual que se imparte en el país es deficiente. Nuestros jóvenes aprenden más de sus círculos de influencia que de sus padres o maestros.
Está claro que los métodos de enseñanza deben cambiar a corto plazo.
Los canales de información en los que los jóvenes tienden a buscar información son muy fáciles de acceder. La internet ha pasado a convertirse en la principal fuente de información de gran parte de la población.
Un estudio revela que en Panamá solo un 20% de la población es consciente y utiliza el condón de manera constante en sus relaciones y el 80% restante no lo utiliza o lo hace eventualmente.
Las fiestas del Carnaval crean el escenario ideal para que muchas personas queden infectadas con este virus mortal. La prevención es la alternativa menos costosa y más efectiva para combatir este mal que afecta a la población mundial.
Es importante iniciar ese proceso de educación en los hogares y esa es una responsabilidad de los padres de familia. Entre más información posean sus hijos, menos serán las probabilidades que pueda resultar afectado.
Los planes de educación sexual en las escuelas y colegios deben ser más agresivos. Cada día la tecnología avanza a una velocidad sorprendente, por lo que es necesario adecuar las estrategias a la realidad.
Es tema de gran importancia, porque se trata de la salud de la población. Sobre todo esa población que es el futuro del país.
