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Control sin consulta

Por: Redacción 11/06/2014

Poco a poco van emergiendo las características más negativas del gobierno panameñista. Su característica más controvertida es que, en la planificación de las medidas extremas, prescinde de la consulta a las partes involucradas en los proyectos. El absolutismo varelista tiene en jaque a la economía antes de que se inicie el Gobierno. El caso más sonado es el del control de precios de la canasta básica. La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura no ha recibido información alguna sobre los detalles del control de precios. El presidente de la institución, José Luis Ford, solicitó información.

Ante la carencia de respuestas, la cámara reitera la demanda de realizar reuniones con el equipo de gobierno a fin de darle a conocer los estudios de la institución sobre el tema y colaborar para la implementación de mecanismos que afectan a productores, comerciantes y consumidores.

La necesidad imperiosa de consultas previas también motiva la preocupación de los productores agropecuarios, ya que se acorta el tiempo de la toma de posesión del nuevo gobierno y no conocen los dispositivos del congelamiento de precios.

El Frente Pro Rescate del sector agropecuario, a través del dirigente Ameth Lezcano, insta al presidente electo a llevar las consultas pertinentes con los productores porque no conocen cómo los afectará el congelamiento de precios. El presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, Virgilio Saldaña, considera que están de acuerdo con erradicar la especulación, pero todos los actores del proceso deben ser tomados en cuenta antes de que se firme el decreto anunciado por Varela en la campaña.

Por todos lados se oyen críticas sobre el traslado del pie de fuerza rural del Senafront a las ciudades con la misión de perseguir delincuentes del escenario urbano. Se trata de otra medida que no ha pasado por el filtro de expertos en seguridad y de dirigentes comunales.

El posible abandono de la vigilancia de las fronteras con Colombia y Costa Rica, donde se activan fuerzas extremistas extranjeras, narcotráfico, contrabando, filtración de ilegales, ha disparado las alarmas. Estas medidas formarían parte del paquete de anuncios del “golpe de teatro” que Juan Carlos Varela podría dar a conocer cuando tome posesión.

El secretismo de las negociaciones del panameñismo y el perredismo aviva el estilo de misterios y enigmas del nuevo régimen. Se abren espacio las versiones de que el PRD exige el intercambio de un buen número de puestos públicos para su gente como precio político a la conformación de mayoría en la asamblea de diputados.

Los negociadores varelistas están preparados para aceptar las condiciones del PRD en razón de que solo tienen pocos diputados y no pueden aprobar leyes sin el control de los votos que dan la mayoría. El quid del asunto es que esos acuerdos se están haciendo sin consulta con los electores que le entregaron la representación del Órgano Ejecutivo, pero le negaron el dominio del Órgano Legislativo. Se filtran voces de repudio a la mancuerna de los rivales ideológicos para entregar posiciones de la administración pública sin idoneidad y transparencia.

La consulta es una palabra prohibida para los panameñistas. Se cocinan capitulaciones contrarias a la separación de poderes que los electores decidieron democráticamente con sus votos diferentes.

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Viernes 7 de agosto de 2026