'Conversa' al estilo criollo
En una reunión de pura "conversa" mis inteligentes parientes y amistades arañaron varios temas y me llamó la atención lo que dijo el siempre elocuente Palillo Lomba que nos puso a meditar a todos los presentes: "Podemos olvidar a los que han reído con nosotros, pero jamás olvidaremos a los que han llorado con nosotros".
En ese momento de breve silencio, medité algunas consideraciones sobre la vida y la muerte. ¿Por qué jamás entenderemos que al dejar esta vida se va en directo al paraíso o al infierno sin necesidad de tener apellidos de linaje, cuentas bancarias, tarjetas de créditos o dinero en efectivo?
Asistimos a funerales de familiares y amistades convencidos de que la inmortalidad está de nuestro lado y que jamás estaremos en forma horizontal dentro de un féretro.
Es de esta manera que son contados los seres humanos que llegan al final del camino satisfechos y en paz con sus semejantes y más importante, "en paz con su conciencia".
La historia demuestra que existieron personajes arrastrando sus cadenas de amarguras y frustraciones y muchos superaron lo que les marcaba el destino. No claudicaron y dieron un valiente golpe de timón a sus vidas y con esas decisiones lograron páginas en la historia.
En la "conversa" se habló con especial interés de casos y cosas de nuestra sociedad. En nuestro país, abundan los tacaños, en especial en la clase política y por tan despreciables actos jamás merecerán una letra en los libros de historia.
Mucha sapiencia abundaba entre mis invitados y me extrañaba que el maldecido tema de la corrupción no parecía interesar. La que apodamos Niña, apretando en su mano un formidable muslo de pollo y con voz pausada murmuró: "Se ha dicho que a los políticos no hay que conducirlos a la corrupción porque ya conocen el camino". Fue impactante esa verdad universal que es aplicada con peso y medida para enriquecerse con facilidad a costas de la teta del Estado.
Finalizada la actividad, muchos iban complacidos por los celestiales platos que devoraron y por la interesante "conversa" que nos aportó en blanco y negro, ciertas verdades de nuestro entorno social y político.
Cierto que habrá más "conversas", pero otro será el anfitrión porque quedé tan limpio que ni para el desayuno.