Conversión
Nos concede el Señor volver a entrar en otra Cuaresma dentro de la praxis religiosa nuestra.
El miércoles de cenizas, fue plural la asistencia masiva y devota de las personas a la liturgia católica de ese día. Desde los infantes hasta representantes de la tercera y cuarta edad experimentaron la devoción al recordar "que eres polvo y en polvo te han de convertir". Sin ningún complejo aceptar esa cruda realidad de lo que somos. Somos hoy y mañana no somos. La fugacidad de la vida presente.
Otra fórmula que se usa es "Convertios y creed en el evangelio". La conversión es como una obligación diaria, dada nuestra condición frágil y pecadora, es un proceso continuo. Ocurren conversiones espectaculares como la de San Pablo rumbo a Damasco, la de San Agustín o la de Ignacio de Loyola y de otros santos. Sin embargo, nuestras conversiones no son tan espectaculares y llenas de testimonios que son como un clisé en el que públicamente confesamos que fuimos e hicimos y al fin del Señor los tocó. En las reuniones de Alcohólicos Anónimos se escucha como parte de la autoterapia este tipo de testimonios que son muy veraces y no suenan espectaculares sino sinceros que son para admirar ya que aceptan su error y cómo por el poder divino se mantienen sobrios.
Hoy domingo nos presenta en el primer domingo de cuaresma, el pasaje de las tentaciones de Jesús. Jesús tuvo tentaciones. Jesús superó las tentaciones. Todo ser humano es tentado de diversas maneras basta repasar los vicios capitales para comprobar que si no caemos en unos, caemos en otros sea de soberbia, avaricia, guía, gula, ira, lujuria, envidia y pereza. Las malas noticias normalmente las podemos encasillar en cada una de estas debilidades del ser humano. Lo importante es que uno reconozca la tentación y lucha contra ella, de manera que no seamos tiranizados por nuestras propias pasiones. Y en eso está la conversión.
La tentación del "poder", las ansias del poder que tiene todo el mundo y el hecho de que cuando tienes "poder", la tentación de quererte quedar tú solo con el poder es una tentación muy común entre nosotros tanto en el campo laico como en el campo religioso. No digamos el poder económico, el acaparar poderes ser "El poder detrás del trono" muchos que navegan como santitos y son los que manejan el asunto. Jesús fue tentado. "Te daré todos esos reinos del mundo si postrándote me adoras". Le respondió: Apártate de mi satanás, a un solo Dios adorarás y a un solo Dios servirás" Mateo 4.
