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Corea: la historia se repite


Jorge Puente Blanco (opinion@epasa.com) / Arquitecto y periodista

Nuevamente cae en el tapete la crisis nuclear, en el ámbito político, esta vez, en la nación coreana. La causa original es idéntica a la vietnamita. Las dos repúblicas constituyen una sola nación, una realidad lejos de la historia y de la propia nacionalidad. Una separación artificial. Se han producido acercamientos, desde el punto de vista social, únicamente. La ONU llama a colaborar en una solución pacífica con algunas bases ciertas. Pero no alcanzan resultados.

Los Estados Unidos, como parte básica, intenta conversar con China, aunque realiza movimientos militares. Varias cancillerías y personajes han intervenido a favor de la paz. Nos preguntamos si el gigantesco holocausto que significó la II Guerra Mundial no es suficiente para calmar los ánimos. El diferendo secular entre el oriente y el occidente no ha concluido, no solo con esa prueba, sino también con el Medio Oriente, a la usanza o réplica, del conflicto armado mencionado.

Los diplomáticos juegan solo un papel mediático, el diferendo tiene otra categoría, decidida por las grandes potencias. La experiencia histórica no pasa de balde, numerosos gobiernos y estadistas a nivel mundial no se involucrarían. La verdad internacional anda por otros rumbos, a cortos y medianos plazos. El cuadro de los gobernantes cambia buscando soluciones reales, lejos de objetivos tradicionales.

Los resultados de la I Guerra Mundial trajeron otra, aún más compleja en todos los aspectos. El futuro es sumamente incierto, la política internacional cada día resulta más compleja. No por la cesación de la llamada Guerra Fría, las tensiones mundiales han desaparecido, han cambiado las formalidades, nada más. El continente nuestro ya no es el mismo, los esquemas y los dirigentes han cambiado sustancialmente. Las cancillerías hablan otro lenguaje y otra interpretación política en el ámbito que les toca. Todavía se intentan imposiciones y se utilizan recursos deleznables. La prisión de Guantánamo es una de ellos, sin ley, todo a merced de las órdenes superiores. Ahí está la promesa incumplida de Obama. La razón correcta de esta pretendida rectificación no se pudo ejecutar por decisión del congreso.

La historia se repite. También fracasaron las conversaciones palestinas-israelitas. El Medio Oriente continúa en conflictos, con distintas connotaciones pero en el fondo los fracasos tienen raíces similares, la imposición de las grandes potencias y los pueblos en medio.

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Viernes 14 de agosto de 2026