Corpus Christi
Antiguamente , es decir, según la liturgia católica antes del Concilio se celebraba la fiesta del Corpus el jueves de la semana después de Pentecostés. En algunos sitios se celebra en esta fecha, sin embargo entre nosotros desde hace años se ha trasladado para el domingo siguiente al de la Santísima Trinidad.
En la fiesta del santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, aun cuando entre nosotros se usa el latín únicamente aludiendo al Cuerpo de Cristo, y lellamamos “el Corpus”.
Cuando estudiábamos hace años en el colegio secundario, se hacía una procesión con el Santísimo por las calles del Casco Viejo de la ciudad, pero poco a poco por razón del progreso y de los trabajos de las personas la expresión de la procesión fue cada vez más débil, hasta que en tiempos del difunto Monseñor Marcos McGrath, Arzobispo emérito, se produjo el cambio de fecha de la celebración a nivel nacional por acuerdo de la Conferencia Episcopal (CEP) y por razones pastorales se trasladó para el domingo siguiente al de la Santísima Trinidad y se celebró la Cita Eucarística.
Últimamente cada una de las iglesias tiene su capilla del Santísimo que normalmente es frecuentada por personas que tienen fe eucarística en alto nivel.
En la ciudad capital, ya es famosa la capilla del Santísimo de la Parroquia de Santa Eduvigis que funciona las 24 horas con gran devoción de la feligresía. La fiesta de la institución de la Sagrada Eucaristía propiamente se celebra en la misa vespertina del Jueves Santo. El Papa Urbano IV, el año 1264 fue quien la inicio y encargó la liturgia a nada menos que a Santo Tomás de Aquino. Los orígenes de esta devoción son anteriores a Urbano IV. Desde el año 1200 se dio importancia a que los fieles vieran la hostia consagrada durante la misa y de allí vino la elevación después de la consagración de la ostia consagrada. Se le atribuían efectos milagrosos solo con contemplarla. Todo esto se acentuó precisamente en la época de las controversias con los protestantes ya que ellos negaban la presencia real después de la consagración. A las ideas teológicas anteriores se les adaptaron costumbres populares españolas y centroeuropeas que querían representar la lucha del bien y del mal, entre el invierno y la primavera con la llegada del verano que se iniciaba el 21 de junio.
Los conquistadores y colonizadores trasladaron esas costumbres populares a Panamá por medio del Auto Sacramental que representaba la lucha entre el bien y el mal simbolizado en los diablicos sucios que tienen que ser vencidos por el bien de Cristo Eucaristía.
