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Corrupción vs. valores

Por: Redacción 29/10/2014

Pareciera que algunos panameños ignoraran los valores que pudieran llevarnos a evitar la corrupción, que se ha arraigado a todo nivel. No quiero generalizar, porque, gracias a Dios y a la buena educación en los hogares bien o mal formados, existen muchos ciudadanos honestos, sinceros, no tracaleros ni estafadores. Aunque tenemos una buena escuela de esto al lado, todavía conservamos el concepto de valores por los cuales guiar nuestras acciones. Lamentablemente, en los gobiernos predomina esta costumbre de enriquecimiento ilícito e indebido, ya que muchos creen que entrar al gobierno es volverse corrupto, por más que no queramos llamarlo así. Mi deseo es que la mayoría de los panameños actuáramos con honradez, sin cobrar coima por el menor favor que hacen o por cumplir con las obligaciones que la posición trae consigo.

Y cuando hablo de valores me refiero a esto último, a cumplir con el derecho que tienen los demás a confiar en que los documentos que están en una oficina pública sean resueltos con seriedad; a que la justicia sea justa y no amañada; a que los empleados públicos no entren pobres y salgan millonarios en cuestión de años, porque nuestro país es lo suficientemente pequeño para saber qué tiene o deja de tener cada uno, qué llega a tener luego de ser más limpio que la manga de un chaleco (como dicen en mi tierra y lo decía mi mamá) y salir que no saben ni cómo disimular la riqueza que adquirieron de forma incorrecta. No niego que antes del gobierno militar había enriquecimientos ilícitos, pero no como durante ellos y después de ellos. Pareciera que se hubiera esparcido como pólvora la mala costumbre de enriquecerse a costa de los gobiernos.

SOLO SI ENSEÑAMOS A LOS CIUDADANOS DESDE NIÑOS A NO SER CORRUPTOS Y ACTUAR DE ACUERDO CON LOS VALORES PODREMOS CAMBIAR NUESTRO SISTEMA DE VIDA. ESTO ES RESPONSABILIDAD DE LOS HOGARES Y DE LAS ESCUELAS.

Hace unos días leía en un periódico el número inmenso de personas que han sido nombradas en los meses de agosto y septiembre de este año, y pienso que de seguir así, este gobierno no tendrá moral para enjuiciar a los del gobierno anterior. Todo el que deposita su voto en las urnas, lo hace convencido de que el candidato que escogió cambiará, con ejemplos, la idea de que los panameños somos corruptos. Pero con esta noticia vemos con dolor que todo seguirá igual que antes. Lo peor es que el paternalismo se ha esparcido por todos los sectores y ahora pretendemos que los gobiernos nos den todo gratuitamente.

Repito algo que ya escribí en otro artículo y es que antes de los militares nos enseñaban a pescar y sacar el pescado; ahora de los militares que lo empezaron, todo el mundo quiere el pescado gratis. Y la costumbre se ha arraigado tanto que es casi imposible cambiarla, porque las protestas no demoran en llegar, hacen hasta tambalear a los gobiernos. Allí está el Seguro Social con el programa de los beneficiarios que ha acabado, literalmente, con el seguro, y quién le pone el cascabel al gato. Esta es otra manera absurda de corrupción, porque nadie quiere hacer el esfuerzo por tener más, sino que se conforma con lo que el Gobierno buenamente pueda darle.

Solo si enseñamos a los ciudadanos desde niños a no ser corruptos y actuar de acuerdo con los valores podremos cambiar nuestro sistema de vida. Esto es responsabilidad de los hogares y de las escuelas. Pero, ¿cuántos hogares hay mal formados por la irresponsabilidad de los hombres que cuando ven una mujer solo ven el sexo y, sin cuidarse de nada, embarazan a la mujer y luego la abandonan? Pero también las mujeres son irresponsables por permitir que ese hombre la busque solo para el sexo y se deje preñar como una estúpida. ¿Dónde están los valores, o es que no tenemos quiénes nos los enseñen?

Que los gobiernos se miren en otros ejemplos vecinos, porque el pueblo se cansa y un día podemos tener consecuencias políticas muy peligrosas.

Miremos lo que hacemos para que no tengan nada que sacar más adelante y podamos continuar con el sistema democrático de gobierno que, al final, es el más apropiado para vivir en paz. No juguemos con fuego, porque vamos a perder lo que tanto trabajo nos costó ganar, y esa democracia hay que cuidarla, pues, después de 25 años, aún está endeble, pero es lo mejor que tenemos.

 

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Jueves 6 de agosto de 2026