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Corrupción y estatismo

Por: Redacción 17/02/2016

Recientemente se dio a conocer el Índice de Percepción de la corrupción en 2015, que elabora Transparencia Internacional (TI), que muestra un caso interesante como es Argentina que ocupa el puesto 107 -con 32 puntos sobre 100- entre 168 países. El primero en la lista -el percibido como menos corrupto- es Dinamarca con 91 puntos sobre 100 y le siguen Finlandia y Suecia.

Argentina empeoró dos puntos respecto a los 34 que había obtenido en 2014, pero mantuvo el puesto 107 compartido con Bielorrusia, Costa de Marfil, Ecuador y Togo. En la región, los mejores son Uruguay y Chile -que bajó dos puestos- en los puestos 21 y 23, respectivamente, Panamá en el 72, Brasil que bajó del 69 al 76, Colombia 83, México 95 y Bolivia 99. Debajo de Argentina, quedaron países americanos como Honduras 112, Guatemala 123, Nicaragua 130, Paraguay que subió al puesto 130 desde el 150, Haití y Venezuela que tiene la peor percepción de corrupción ocupando el puesto 158.

El representante de TI en Argentina dijo que el presidente Macri "puede generar nuevas perspectivas". ¿Será? En mi opinión están mal orientados, ya que creen que la corrupción se combate con "leyes que tiendan a mejorar la transparencia en el sector público", como si las leyes no las hicieran los políticos, y la justicia no estuviera corrompida por los negocios oficiales.

Más allá de los errores propios de estas mediciones, si comparamos el Índice de Libertad Económica, de la Heritage Foundation, vemos que básicamente se da que los países más libres son los menos corruptos. Así, este "ranking" está encabezado por Hong Kong, Singapur y Nueva Zelanda y en los puestos 1, 2 y 3 de mayor libertad y luego siguen Dinamarca (11), EE.UU. (12), Fin- landia (19), Suecia (23), Colombia (28), Panamá (68)...

Es que existe una relación entre corrupción y falta de libertad y tamaño del Estado: a mayor injerencia de los funcionarios estatales, más susceptibles son de ser sobornados: aquellos que necesitan autorización de un funcionario se verán compelidos a sobornarlo.

Y lo cierto es que Macri, el nuevo presidente -fiel a su antecedente como alcalde de Buenos Aires- ha aumentado muy poco la libertad económica y prácticamente no ha disminuido el peso del Estado. Se acercó a foros distintos como el de Davos que es "pro occidental" pero no necesariamente pro mercado, de hecho, sus participantes más emblemáticos son burócratas estatales- y realizó una "liberación" puramente simbólica. Por caso, la "eliminación" de las "retenciones" -el disparatado impuesto a las exportaciones- fue solo parcial manteniéndose casi en el 70%.

En fin, un "conservador" como Macri puede llevar a la Argentina a un voto castigo y a que tengamos que escuchar a un dirigente, como el del muy estatista Podemos español, que asegura que "El resultado de las elecciones? abrió? la posibilidad histórica de? un Gobierno que no esté dominado en exclusiva por las viejas maquinarias partidistas? (y) es posible? un Gobierno? progresista".

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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