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Corta historia de algunas elecciones

Por: Redacción 08/01/2014

Marisín Villalaz de Arias /Médico (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Desde mis 10 años de edad recuerdo las elecciones entre el Dr. Arnulfo Arias y el Dr. Ricardo J. Alfaro, si mal no recuerdo, en 1940. Fue tan llamativo el apoyo oficial al Dr. Arias y la persecución a los simpatizantes del Dr. Alfaro, que este último decidió retirarse de la campaña electoral. Fui testigo de cómo en casa de mi abuelo (mi familia era alfarista) las personas que se reunían debían huir por la parte trasera de la casa, porque eran perseguidas por la policía de entonces. Así pasaron muchas elecciones con robo de urnas, conteo equivocado de los votos, las rayas de los candidatos y, por lo tanto, la elección de quienes no habían obtenido el triunfo.

El comportamiento del Dr. Arias tuvo como resultado que más tarde a él le robaran en varias ocasiones el triunfo verdadero en elecciones presidenciales. No fue hasta 1968 que se le entregó la presidencia, y por sus acciones erradas, le dieron un golpe de Estado militar que nos gobernó durante tristes 21 años, que no olvido desde el primer momento hasta el último, cuando Noriega dijo adiós al país y al gobierno desastroso que nos dieron tanto él como Omar Torrijos, con muertes, desapariciones y persecuciones.

Afortunadamente, luego de la invasión norteamericana en 1989, que muchos celebraron y ahora la critican y hablan horrores de lo que en aquella época vitorearon, los magistrados del Tribunal Electoral que hemos tenido han llevado a cabo elecciones limpias, dando el triunfo a quienes realmente han obtenido los votos, y los panameños no han dudado de que los presidentes que hemos tenido han sido honradamente elegidos.

Ante estos antecedentes, los actuales magistrados tienen la obligación de comportarse con honestidad, pertenezcan al partido que pertenezcan.

Los panameños deseamos que estas autoridades demuestren la rectitud que les da la posición para la que fueron nombrados y continuemos así el comportamiento en estos cinco periodos electorales. Hace unas semanas quisieron fallar, pero no sé si fueron las circunstancias o el templón de orejas que les dio parte de la ciudadanía, que los hizo rectificar y continuar comportándose correctamente.

Nos quedan casi cuatro meses para llevar a cabo una campaña electoral y llegar al 4 de mayo del actual año, cuando será elegido el próximo presidente. Todavía tengo muy presente en mi memoria la campaña tan sucia que se llevó a cabo en 1968, cuando el enfrentamiento fue violento, con heridos y maneras de oponerse unos a otros con insultos personales muy feos, tanto, que hizo temblar a familias enteras. Creo que no hubo otra igual ni antes ni después, y esto llevó a unas elecciones que, aunque le dieron la presidencia al Dr. Arnulfo Arias, dejaron secuelas tan grandes que fue inevitable el golpe de Estado militar, primero en nuestra historia.

Si bien es cierto que antes de eso los jefes de la Policía mandaban en el país, nunca nos había gobernado uno como tal, y menos como militar.

Sinceramente tengo miedo de que algunos políticos de vieja data, utilizando medidas antiguas de insultos, lleven a esta campaña lo que no queremos repetir los panameños decentes y que no apoyamos la politiquería barata.

Hace unos días escribí sobre un programa de televisión en el que una doctora joven perteneciente al partido PRD se expresaba de sus adversarios en una forma insultante, lo que me daba deseos de llamar al programa para llamarle la atención por lo mismo. Lo que pasa, tal vez, es que en ese partido se forman así y siguen igual.

Quisiera hacer un llamado a las personas que me leen para que sean transmisoras de este mensaje, que envío de manera que podamos desarrollar una campaña electoral seria, sin insultos, sin palabras impropias de los políticos.

Todavía no he escuchado a José Domingo Arias expresarse despectivamente de los otros candidatos de oposición y ruego para que continúe en esa forma, de manera que no dé pie a respuestas ingratas, ya que no existen palabras feas de esta parte.

Solicito a los candidatos de oposición que presenten sus programas de gobierno sin insultos, solo con decencia, con amor por un pueblo que los escucha y que quisiera votar por ellos con ese comportamiento. Dios me escuche y todo resulte correctamente, como país civilizado y votantes decentes.

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Lunes 10 de agosto de 2026