Cosas del Macondo actual
En una velada literaria celebrada en alguna institución mexicana en la década de los años setenta, un intrépido boricua le preguntó a García Márquez: ¿Por qué usted no escribe nada sobre Puerto Rico? El laureado escritor lo miró muy sorprendido y le contestó ¡Umm!… ¿y quién me va a creer? Cierta o no esta ocurrencia, lo que señaló el colombiano es la pura realidad. Las cosas que suceden en la Isla del Encanto son increíbles en otras latitudes. Eventos como el llevar dos aviones de carga, repletos de nieve para que los niños boricuas jueguen como los de Nueva York, no se le ocurriría a nadie en este trópico ardiente. Pues sucede, que así lo hizo Felisa Rincón de Gautier, alcaldesa de San Juan Puerto Rico, para las décadas de 1950-1970. De más está decir que a los pocos minutos la nieve se derritió formándose inmediatamente un lodazar.
En otra ocasión, el gobernador Rafael Hernández Colón, trató de convencer al pueblo de que el arbitrio que había impuesto era “reductor”. Pero cosas así no solo suceden en el ámbito público, sino también en toda la sociedad. Recuerdo el caso del “insigne crítico musical” español residente en Puerto Rico, que cubría y reseñaba para la prensa las virtudes o desaciertos de las actividades musicales.
Al otro día de un concierto, su reseña señalaba la excelente calidad interpretativa de las sopranos y los tenores, la precisión y la alta calidad musical de la orquesta y otras vainas que expresaban la calidad del concierto. ¡Nada! que el concierto no pudo llevarse a cabo y fue suspendido por grave enfermedad de su intérprete principal. Y qué del Catedrático universitario, que leyó la semblanza del “Gran poeta ‘Nímeo, ’’ en ocasión de la presentación de su último libro de poesías.
La última “cantinflada” ocurrida en Puerto Rico, es la Junta de Supervisión Fiscal, engendro colonial nombrado por el presidente de Estados Unidos para gobernar la isla. Las decisiones de esta Junta han ido dirigidas contra la clase trabajadora y contra las más esenciales instituciones sociales. La Junta estableció un peligroso recorte presupuestario en los renglones de la salud y la educación superior. Mientras designan funcionarios con salarios astronómicos, aumentan la carga contributiva de los puertorriqueños, reducen en grande sus salarios y eliminan los beneficios laborales adquiridos.
Sucede que Puerto Rico padece de una grave crisis económica, causada por una faraónica deuda externa. La llamada Junta, nombró como directora ejecutiva a una exfuncionaria del gobierno ucraniano, con un salario de $650,000 dólares anuales, más beneficios que pueden ascender a $200,000. Este salario es mucho más de lo que gana cualquier funcionario público electo o nombrado, incluyendo el presidente de Estados Unidos. ¡WOW!, que montón, en tiempos de vacas flacas. Lo triste de todo esto, es que todos esos gastos los paga el pueblo de Puerto Rico.
En el Siglo XIX, nos decía el patriota Batanes ¿Qué hacen los puertorriqueños que no se indignan y se rebelan? ¡Llegó la hora!
Docente jubilado