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Costos razonables: ¿cómo se come eso?

Por: Redacción 15/05/2017

Recientemente, la Contraloría General de la República entregó al Ministerio Público un "informe" que intenta establecer sobrecostos en cinco megaobras, el cual tiene una connotación sospechosa y poco objetiva, ya que todas esas obras fueron ejecutadas bajo la administración Martinelli. Dicho informe describe el ejercicio realizado como "auditorías forenses". Sin embargo, no explica varias irregularidades que han sido identificadas por algunos profesionales con experiencia en la ejecución de contratos de obras de infraestructura.

En dicho informe se saca a relucir un concepto que en la teoría de costeo forense no tiene ningún significado válido. El mismo indica que los costos reales finales asociados a las obras investigadas se comparan contra los que el informe denomina "costos razonables". Nadie sabe de qué "manga" el analista se sacó dicho concepto para costear las obras.

Recuerdo una vez que tuve que lidiar con algo parecido a un "precio razonable". Fue en la vía peatonal de la avenida Central, cuando regateando con un buhonero sobre el precio de un juguete para mi nieto le pedí una rebaja para llegar al precio que yo consideraba como "razonable a mi criterio" para adquirir el juguete.

Revisando los casos de licitaciones para obras con las cuales he lidiado profesionalmente, nunca se presentó un análisis de "costo razonable" para costear una obra. Conozco la existencia del "costo de referencia" que se establece anticipadamente por la Comisión de Evaluación como punto de partida para luego comparar contra los "precios de ofertas" que presentan los participantes en la licitación. Hay que aclarar que no nos oponemos a que se hagan los análisis que el contralor considere necesarios para apoyar las investigaciones del Ministerio Público, pero estas tienen que realizarse con seriedad y consistencia técnica y sin intención de hacer daño político a funcionarios de la administración anterior.

En este caso del Informe de Contraloría parece que el mismo está viciado por varias irregularidades técnicas y metodológicas que se observan. Es extraño que esta contratación se hizo por contratación directa, por un monto de $30 mil y para realizarse en un periodo de solo tres meses. Esto parece un chiste. Obras grandes con miles de planos para revisar, con adendas, con inflación, con diseños que consideraban remoción de infraestructura obsoleta en sitio, y sin consultas con los contratistas, es difícil que el análisis presentado pueda considerarse como una investigación "forense" que sirva para determinar sobrecostos, si es que los hay.

Auditorías deben ser serias, con contenido metodológico reconocido, para que no se consideren insultantes a la inteligencia de técnicos entrenados y pensantes que entienden esta materia.

Ingeniero

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Miércoles 15 de julio de 2026