Crecimiento económico vs realidad
El crecimiento económico de un país es definido como la capacidad de una economía para producir cada vez más bienes y servicios. El aumento de estos indicadores económicos trae como consecuencia un sinnúmero de ventajas socio-económicas al país. Con el crecimiento económico se permite alcanzar un nivel de vida más elevado, aumenta la productividad del país permitiendo así que las personas puedan obtener mayores bienes y servicios, se disminuye la tasa de desempleo y aumenta la competitividad, etc.
Según cifras, Panamá ha sido uno de los países con mayor crecimiento económico registrado en los últimos años a nivel mundial. En el año 2014, la economía panameña reportó un crecimiento económico de 6%, en los años 2015 y 2016 se sostuvo un crecimiento económico entre el 5.6% y 5.8% y para este año el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estima un crecimiento económico de 5.8%. Según el MEF, este crecimiento del producto interno bruto (PIB) estará impulsado por los sectores de la construcción, explotación de minas y canteras, el suministro de electricidad, gas y agua, inversiones públicas y privadas. Sin duda alguna, nuestra economía sigue creciendo de manera sostenida, trayendo consigo “múltiples beneficios para el país”. Sin embargo, por qué motivo si las cifras reflejan un crecimiento económico en el país, la realidad es que desde el año 2012 existe una marcada tendencia en el crecimiento del desempleo en Panamá (a menor crecimiento económico, las empresas producen menos y como consecuencia aumentan los despidos).
¿Cómo se pretende combatir la pobreza de un país si existe tanto desempleo? El desempleo alimenta la delincuencia, no solo nos enfrentamos al desempleo, sino a un sinnúmero de problemáticas sociales producto de la desigualdad social. ¿Cómo es posible que en Panamá, unos de los países con mayor crecimiento económico en América Latina, exista tanta desigualdad económica, a quiénes beneficia este crecimiento económico?, es la pregunta que nos hacemos muchos panameños.
En Panamá no existe una política de distribución igualitaria, es imposible acceder a los beneficios del crecimiento económico en este país, sin ir muy lejos, en las áreas rurales de nuestro país se vive en pobreza extrema y ni hablar de nuestras comarcas indígenas que ni siquiera cuentan con los servicios de primera necesidad como agua potable o luz eléctrica.
La realidad es que estos indicadores de crecimiento económico no se están viendo reflejados en los ingresos y la calidad de vida de la población panameña o es percepción mía, ya que vivimos en el país de la maravillas.
Abogada