Crecimiento, empleo y equidad social: la realidad en Panamá
Uno de los datos más utilizados con fines de propaganda por el actual gobierno y sus predecesores se refiere a los altos niveles de crecimiento económico registrados recientemente. Así mismo, estos han hecho uso para sus fines políticos de la información referente a las bajas tasas de desempleo observadas en los últimos años. Se trata, sin embargo, de una forma distorsionada de presentar la realidad nacional, la cual oculta algunos de los principales problemas laborales que afectan al país.
En relación con las dificultades que sufre la población trabajadora, resulta útil, en primer lugar, hacer una referencia a los problemas de la calidad de la ocupación. Es así, por ejemplo, que mientras que entre el 2004 y el 2009 la economía panameña creció a una tasa anual equivalente al 10.7%, en el último de estos años, de acuerdo con datos recientemente publicados por la CEPAL, el 48.0% de las personas ocupadas se encontraban atrapadas en los sectores de baja productividad del mercado laboral. Se trata, vale la pena añadir, de un fenómeno que incluyó a las zonas urbanas del país, en las que el 35.4% de los ocupados se ubicaron en dichos sectores. En este contexto, no resulta extraño que en el 2011, el 15.6% de los trabajadores se encontraban en condiciones de subempleo, mientras que el 37.2% de los ocupados en actividades no agrícolas podían ser calificados de informales.
Una dificultad adicional del mercado laboral, que muestra el carácter concentrante y excluyente del modelo de crecimiento vigente, se refiere a la evolución de los salarios reales. Es así que, pese al crecimiento reciente de la economía se puede afirmar, utilizando para estos datos del INEC, que el salario real medio registrado para las empresas particulares en el año 2011 resultó ser inferior en 2.8% al observado en 1995.
En el plano de la protección social, las estadísticas de la CEPAL muestran que durante el 2009, apenas el 49.6% de los ocupados resultaron ser cotizantes del sistema de seguridad social. En el caso específico de los asalariados, en ese mismo año se detectó que el 27.0% de los mismos, en una clara violación de la legislación vigente, fueron evadidos por sus empleadores del sistema de seguridad social. Lo que más llama la atención en este caso es que aun en el caso de los asalariados de los sectores de alta y media productividad, el 18.0% de los mismos resultaron ser personas excluidas por sus empleadores de la seguridad social.
El actual modelo de funcionamiento de la economía, pese a su dinámica en términos del crecimiento del PIB, es incapaz de resolver los problemas del empleo y la equidad social. Esto muestra no solo la incapacidad de los partidos políticos, tanto de oposición como de gobierno, de resolver los grandes problemas del país, sino su complicidad con los intereses de los sectores económicos dominantes. La hora del trabajo decente para todo y todas está por construirse. Para este fin resulta indispensable desarrollar un movimiento independiente comprometido con la justicia social.
Economista.