Crisis política
En los últimos días hemos presenciado acontecimientos políticos que deben dejarnos enseñanzas, reflexiones y necesidad de pensar en los mismos para concluir si son positivos para el presente y el futuro del país. No pretendo criticar a ningún político, no soy quien para hacerlo. Solo busco analizar lo sucedido para sacar conclusiones que podrían evitarnos sucesos fuera de nuestro alcance, pero que nos llevarían a situaciones poco edificantes.
Cuando en el período electoral de 1968 se produjeron actitudes por parte de los políticos que nos llevaron al golpe de estado militar, nadie pensó que ese podría ser el fin de aquella época, pero lo fue y duró 21 años con todo lo que conocemos. Hoy no tenemos militares como aquellos, pero existen ambiciones que pudieran aprovecharse para sus fines poco ejemplarizantes y contrarios a la democracia por la que luchamos tanto. Pero lo peor que existe en vez de los militares son los personajes muy ligados a Fidel y a Chávez que también van contra la democracia. Si dejamos que los sentimientos negativos priven sobre la responsabilidad política y sobre la seriedad de los políticos, vamos camino al barranco y al despeñadero.
Si continuamos con actuaciones poco constructivas, tratando de imponer situaciones de poder, destruyendo lo construido y demostrando a este pueblo que no somos capaces de gobernar para él, estamos abriendo caminos tortuosos de lo que nos arrepentiremos cuando sea tarde. Y lo peor es que ellos serán los primeros afectados, pero nos arrastrarán a todos en su caída. El que tiene cola de paja no debe acercarse a la candela, aprendí de niña y jugar con fuego es peligroso por sus resultados. Entonces, pongamos atención a lo que hacemos. Si queremos algo, la mejor forma de conseguirlo es ganándolo con sacrificios y buenas actuaciones, pero no destruyendo para aprovecharnos de la debilidad de los demás. La vida es una escalera que todos subimos. Debemos tratar de subir lo más que podamos sin bajar a los que van a nuestro lado (un profesor mío de medicina).
Los políticos activos deben pensar lo que hacen porque el pueblo los mira y ese pueblo los castigará con su voto negativo, si es que tenemos más oportunidades de votar por errores cometidos por ellos. Los partidos son la base de la democracia y ésta hay que preservarla a como dé lugar. No permitamos que ambiciones, ignorancias y malos ejemplos la trastornen y la conviertan en otra dictadura. Solo pretendo abrir los ojos a quienes tienen dos dedos de frente para que analicen y piensen en la responsabilidad que tienen y lo que lograrían de continuar como van.
