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Cruel realidad


REDACCION / PANAMA AMERICA

La violencia se ha trasladado a las provincias y los últimos casos en los que han perdido la vida personas inocentes deben obligar a las autoridades a adoptar acciones más contundentes.

No puede ser posible que los criminales lleguen y asesinen a ciudadanos honestos.

Los operativos para controlar las operaciones del crimen organizado deben ser más constantes y eficientes.

La percepción ciudadana es que las bandas, integradas por menores de edad, están sembrando miedo en la población.

No respetan a nadie ni tampoco hora, llegan a plena luz de día con armas de fuego, someten a los dueños de las propiedades y si tienen que disparar, lo hacen.

Un ejemplo claro de esta cruda realidad es la provincia de Coclé, donde en los últimos dos años se han reportado varios casos de alto perfil, entre ellos el asesinato del exgobernador de Coclé Darío Fernández y el asesinato del empresario Paul Arango Carrizo.

Ayer se reportó que un grupo de asaltantes amordazó y robó en la residencia del exgobernador Fernández.

En Chiriquí, por su parte, también se han confirmado varios casos. El último de la joven estudiante universitaria, Aira Guerra, ha generado un sentimiento de frustración en los chiricanos.

Una joven educada, sin ninguna clase de problemas, es asesinada de una forma brutal. Su familia y amigos destrozados.

En esa provincia se investigan varios casos similares en los que las víctimas son abandonadas en lugares alejados.

La estrategia de seguridad tiene que cambiar para el interior del país. Esa idea que en las provincias no existe delincuencia organizada ha cambiado radicalmente y quizás es la principal preocupación. Ahora están armados y son capaces de matar.

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Lunes 17 de agosto de 2026