Cuando la confianza se deteriora, cualquier cosa puede pasar
La tensión entre la prensa, el Gobierno y ahora la empresa TCT empiezan a tornar los aires de tranquilidad en nuestra democracia.
Lo más peligroso en este análisis es la falta de credibilidad que se percibe del gobierno en la sociedad.
Mientras los camiones volquete bloqueaban las instalaciones del diario La Prensa el Presidente arribó al sitio para apaciguar los ánimos.
No obstante, de los presentes pocos lo percibieron de esta forma, en cambio lo asociaron a los hechos de protesta, condenaron el uso de conos del MOP por los trabajadores, y repudiaron la presencia del mandatario. La percepción por tanto no favoreció al Presidente, en cambio, se interpretó como si estuviera del lado de la empresa constructora. ¿Qué fue hacer el presidente al lugar? ¿De quién fue la idea del bloqueo al diario?
Algunos sectores de la sociedad parecen olvidar que este tipo de diferencias tienen un mejor resultado en los tribunales, en la vía legal, pues este tipo de acciones directas, de enfrentamiento contra la prensa lo único que le van a representar al gobierno, aunque no tenga las manos metidas en esto, es impopularidad, repudio, recuerdos amargos de la dictadura e incertidumbre de una sociedad que aún no acaba de digerir su recién nacida democracia. Parte de esta desconfianza se basa en la necesidad de rendir cuentas a la ciudadanía con respecto a las licitaciones y adjudicaciones que realiza el gobierno. Máxime cuando se trata de varios millones de dólares que pueden levantar sospechas en su proceso de adjudicación.
Qué pésima idea aquella de bloquear al diario. Quien pensó que de esa forma podría ganarse un poroto con el poder, lo clavó hasta el fondo y tiró por la borda la tranquilidad temporal en la que vivíamos, al menos un mes atrás.
¿Qué cree usted que piensa un empresario internacional al ver estas imágenes en internet? Los ataques de esta clase además de coartar la libertad de expresión despiertan la alerta internacional de otros gremios internacionales que ponen a Panamá en las peores listas en el respeto a la libertad de expresión y al derecho a ser informado.
La sociedad debe madurar, y con ella las formas de resolver sus diferencias. Solo así podremos lograr un pleno desarrollo en el que la transparencia y la rendición de cuentas de los gobiernos logren establecer un lazo fuerte de confianza con la ciudadanía y así se eviten este tipo de situaciones tan lamentables.
Periodista.
