Cuando se cae el telón…
Los wikileaks son una muestra de la falta de honestidad y la hipocresía del discurso político.
No se trata de avalar con entera credibilidad estos reportes, pero si nos dan una idea, de voz de fuentes fidedignas, sobre los asuntos muy internos que enfrentaban los gobiernos y la manera en que pretendían enfrentarlos.
Lo más curioso es la forma en que reaccionan sus protagonistas.
Quienes salieron del gobierno por lo general se proyectan ante la opinión pública como incorruptibles. Pero la verdad los entierra a lo más profundo cuando sacan a relucir los hechos, planes o las intenciones que pretendían echar en marcha.
Decir que la administración pasada respetaba las garantías individuales, como por ejemplo la privacidad telefónica, sería una vil mentira. Hecho que critican hasta el cansancio cuando en el gobierno de Torrijos se cometieron los mismos errores. Nadie tiene derecho a violar la intimidad o conversación telefónica a menos que cuente con un motivo justificado en derecho para hacer uso de esta herramienta de investigación.
Aún falta mucho por conocer de estos cables, especialmente del desempeño del Consejo de Seguridad en la administración Torrijos. Veremos sorpresas y sorprendidos, especialmente en temas de seguridad y crimen organizado.
Seguramente habrá un cable de Brewster. Ojalá. Así podré darme una idea porqué, además del silencio cómplice generalizado, la embajada de EU en Panamá aún no ha podido aclararme ciertas dudas. Solo para darle una idea; he asistido más de 4 veces a la embajada para conocer la autenticidad de un documento y aún no han podido certificarlo, en todo caso autenticarlo.
Uno se pregunta, porqué una periodista que busca la verdad sobre un caso de alto perfil debe acudir tantas veces a la misma oficina de la embajada de EU para hacer la misma interrogante. Supuestamente estamos frente a una entidad transparente, comprometida con la lucha anticorrupción y contra el crimen organizado, pero irónicamente no tiene una respuesta firme y clara ante una pregunta muy sencilla; ¿ustedes prepararon este documento? ¿este papel es falso o verdadero? Nadie en la embajada ha podido respondérmelo en casi 5 años. Me refiero a los análisis forenses que supuestamente arribaron del FBI.
Por lo demás, los wikileaks siguen siendo un gran entretenimiento para quienes seguimos de cerca temas como narcotráfico, seguridad y corrupción. Un placer para algunos pero que incomoda a muchos.
