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Cuando se estremece la estructura por falta de pilares


Roberto Brown (10.deportivo@epasa.com) / PANAMA AMERICA

La Copa Centroamericana 2013 de este año, celebrada en la ciudad de San José, Costa Rica, trajo muchas preocupaciones, interrogantes y cuestionamientos que merecen respuestas.

Lo que es muy conocido por todos los aficionados al fútbol, y en especial a la selección nacional, es el hecho de que los rendimientos actuales de nuestro once están cimentados sobre bases o pilares que son sostenidos por Blas, Penedo, “Gavilán” Gómez, Tejada, Baloy, Amílcar, Cooper, Coco Henríquez, Román Torres, etc…

Estos son los jugadores que han sustentado las ideas o planteamientos del cuerpo técnico, trayendo consigo resultados muy satisfactorios para nuestro país. ¿Qué sucede cuando algunos de los pilares que sostienen los buenos resultados no están? Sucede exactamente lo que vimos en la Copa Centroamericana, en donde a últimas instancias pudimos lograr la clasificación a la Copa Oro. Ello dejó muy en claro que nuestra escuadra depende en gran manera de nueve o diez futbolistas que juegan todos fuera del país, ellos son los llamados legionarios, los que nos tienen soñando con la clasificación al Mundial. Y sí, a nuestro primer Mundial de fútbol.

Unas de las interrogantes más frecuentes entre los aficionados es: ¿quiénes heredaran la responsabilidad y el rendimiento de los que hoy están en la selección? ¿Qué nos espera en el futuro cuando nuestro equipo tenga que relevar a los que juegan hoy? En lo personal, estoy un poco preocupado por el hecho de que la mayoría de los que hoy son titulares indiscutibles en el equipo de Julio Dely ya pasan los 30 años de edad, y algo peculiar que casi todos tuvieron fue que a temprana edad eran formados o entrenados táctica y técnicamente en países con mayor desarrollo y cultura que nuestro país (futbolísticamente hablando).

Mi preocupación radica en lo que he estado viendo en los últimos años en nuestro fútbol, eso que muchos llaman el relevo generacional. Al observar el rendimiento de la selección de los legionarios y el de la selección de los locales, puedo percatarme de que hay una diferencia abismal entre unos y otros jugadores.

Esta Copa Centroamericana 2013, que se desarrolló completamente en el moderno Estadio Nacional de La Sabana, me hizo recapacitar un poco en el hecho de que queremos ver crecimiento en nuestro fútbol, pero ¿verdaderamente estamos preparados para crecer? ¿Están siendo formados los niños, los jóvenes, de forma física, psíquica, técnica y táctica, tanto teórica como prácticamente? El fútbol no es solo la práctica, hay una parte teórica que también debe ser enseñada, presentada y desarrollada en nuestros muchachos que se convertirán en los sucesores de los Blas, Baloy, Tejada, Penedo, etc., etc.

Costa Rica será nuestro primer rival en la Hexagonal final de la Concacaf, y para enfrentarlos el próximo 6 de febrero, en el estadio Rommel Fernández, tenemos los argumentos suficientes, para salir airosos en esa primera batalla de diez que tendrán los nuestros en las eliminatorias.

Cuando las bases están firmes, podemos sostener el peso de nuestro anhelo de ir a un mundial.

Creo que este es nuestro tiempo para lograr el sueño de toda una nación, y sin duda sé que al igual que yo, toda la nación está confiando en que lo lograremos.

“Y estoy seguro de que el que comenzó la buena obra en ustedes lo completará”. Filipenses 1:6

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Viernes 14 de agosto de 2026