Cuba-EE.UU., amistad o interés
Con la revolución estadounidense y la francesa se incorporaron principios democráticos en defensa de la libertad humana, sin embargo, con el nacimiento de la era industrial, los cambios en el mundo transformarían estos ideales nacidos en 1776 y 1789. Es por ello por lo que pudiese decirse que la voluntad democrática consiste en la voluntad libremente expresada por el pueblo y está estrechamente vinculada al imperio de la ley y al ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
La democracia y la voluntad democrática de los pueblos representan el pleno derecho constitucional en el que las libertades fundamentales son respetadas, promovidas, lo que permite que los ciudadanos de cualquier nación vivan con dignidad.
Cuba y Estados Unidos por más de 5 décadas mantuvieron discrepancias políticas y económicas, y hoy han dado muestras de un buen entendimiento racional que va más allá del conocimiento, demostrando una maduración idealista universal.
Los individuos participan en las decisiones que afectan a sus vidas y pueden exigir cuentas a quienes las toman, en base a normas inclusivas y justas, instituciones y prácticas que gobiernan las interacciones sociales. La mujer está en pie de igualdad con el hombre en las esferas pública y privada de la vida y en la toma de decisiones y todos están libres de discriminación por cuestiones de raza, etnia, clase, género u otro atributo.
La gobernanza democrática alimenta políticas sociales y económicas que atienden a las necesidades y aspiraciones de la gente, que se orientan a erradicar la pobreza y a ampliar las oportunidades que las personas tienen en sus vidas y que respetan las necesidades de futuras generaciones.
En esencia, por lo tanto, la gobernanza democrática es el proceso de crear y mantener un entorno para acuerdos y procesos políticos inclusivos y que responde a los intereses de los ciudadanos.
Hay que señalar que estos acontecimientos muestran al mundo entero que la política estadounidense ha mejorado en un porcentaje muy elevado, olvidando el viejo estilo esquemático de la ley de Theodore Roosevelt cuando se consideraba que para establecer el orden mundial había que imponer el sistema del policía internacional.
Pero ¿qué hay más allá de este acontecimiento que ha despertado interés en todas las naciones del orbe mundial y Naciones Unidas? Una sola cosa, que Estados Unidos busca restablecer una política de amistad regional con todas las naciones, sin demostrar qué o cuáles son sus intereses, que sin duda alguna no desaparecen, ya que dentro de todo esto, las grandes cadenas económicas desean prevalecer.
Cuba y Estados Unidos, dos rivales que hoy se saludan ante el mundo y las Naciones Unidas, son la muestra del buen entendimiento y una solidaridad meramente económica.