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Cubanos exiliados y disidentes

Por: Redacción 09/02/2015

Se estima que cerca de dos millones de cubanos o de origen cubano residen en Estados Unidos, principalmente en el estado de Florida. La Revolución cubana de 1959 produjo, como muchas otras revoluciones, una gran corriente emigratoria. Al principio del proceso revolucionario, emigraron sujetos pertenecientes al grupo corrupto y de asesinos que “gobernaban la Cuba de la mafia estadounidense”.

Luego le siguieron los miembros de la pequeña clase adinerada que se beneficiaba económica y comercialmente de su relación con los esbirros batistianos. Este grupo, como el anterior mencionado, emigró a Estados Unidos, al sur de la Florida. A raíz del Programa de Reunificación Familiar, cubanos residentes en Estados Unidos iban a Cuba y les contaban -con mucha exageración, por cierto- a sus familiares y amigos “de la abundante riqueza de la que ellos disponían en Estados Unidos”.

Técnicos y profesionales de diversas disciplinas emigraron por distintas razones, pero predominaron las de índole económico y político. Posteriormente, fue la emigración con la apertura del puerto de Mariel y con los balseros que atravesaban el estrecho de la Florida. Luego emigraron cubanos que habían crecido dentro de la revolución.

Las principales razones de esta emigración eran de índole económica y, en muy pocos casos, por razones políticas. La misma parece haber sido estimulada por Estados Unidos. En la década de los sesenta, Estados Unidos enmendó la legislación relacionada con la emigración. La Ley de Ajuste Cubano de 1966 permitió un trato preferencial para los emigrantes cubanos. Estos fueron considerados como exiliados políticos, con derecho a una rebaja de cinco (5) años a uno (1) para poder lograr la residencia permanente y con derecho a trabajar en Estados Unidos. Esta medida facilitó la rápida obtención de la ciudadanía estadounidense, lo que les dio poder político.

La emigración cubana posrevolución aumentó al principio con el llamado Programa Peter Pan, que coordinó la Iglesia católica con el Gobierno de Estados Unidos. La operación consistió en llevar niños cubanos a Estados Unidos donde los colocaron en un campamento u orfanato, esperando para reunirse con sus padres.

Después de la invasión de Playa Girón, cuando el presidente demócrata John Kennedy no los respaldó con fuerzas militares de Estados Unidos, los cubanos exiliados, en reproche, se convirtieron en la única minoría republicana en Estados Unidos. Durante la década de los sesenta, la emigración cubana fue promovida por los llamados “vuelos de la libertad”.

Contrario a la mayoría de los exiliados en todo el mundo, los cubanos han mantenido su identidad, su idioma, su religión y su cultura en general y han tardado mucho en asimilarse en su nuevo país. Con el paso del tiempo, su conducta política se ha abierto también hacia el Partido Demócrata, sobre todo en aquellos estados de mayor concentración de cubanos, como Florida y Nueva Jersey. Con relación a la conducta de respaldo al restablecimiento de relaciones con Washington, su opinión está dividida.

Los cubanos del exilio de primera generación se oponen mayoritariamente a la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba. Más bien se oponen acérrimamente y desean que se endurezca el bloqueo y se creen otras medidas contra Cuba. Piensan que con el bloqueo y otras medidas punitivas van a tumbar el Gobierno de Cuba.

Los cubanos de segunda y tercera generación residentes en Estados Unidos, por el contrario, favorecen el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y que se levante todo tipo de restricción contra la isla, incluyendo el bloqueo comercial y económico. La conducta electoral de esta influyente minoría en Estados Unidos es muy importante y es tomada en consideración por los policy maker, ya que con su peso electoral, unido a su gran influencia económica y política, son capaces de influenciar el resultado electoral o decidirlo.

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Miércoles 5 de agosto de 2026