Cuenta regresiva
El sector agrícola panameño vive una nueva crisis interna, provocada en parte por los altos niveles de endeudamiento de los productores y la turbulencia de precios en la cadena de comercialización.
Los indicadores económicos que miden el comportamiento de los precios al consumidor registran alzas importantes. Las verduras, legumbres y frutas, sin incluir las carnes, han subido de precio, mientras los productores se limitan a pedirle ayuda al Gobierno para poder enfrentar sus problemas.
Los productores están endeudados y no son sujetos de crédito en muchas instituciones financieras. Algunos han dejado a un lado la actividad agrícola y otros se vieron obligados a reducir su producción.
Aunque es responsabilidad del Ministerio de Desarrollo Agropecuario liderar una política agrícola que permita mantener estable al sector, es necesario que los mismos productores asuman su responsabilidad.
El Tratado de Promoción Comercial que pactó Panamá con Estados Unidos entró en vigencia, al igual que la cuenta regresiva para que ingresen al país productos agrícolas a precios muy competitivos.
Productos como el tomate solo tienen cinco años de gracia con períodos de desgravación de 15 años.
Otros como la lechuga, brócoli y la zanahoria quedaron sin cuotas, pero con 12 años de desgravación arancelaria.
Eso quiere decir que muchos productos agrícolas estadounidenses podrían entrar al mercado a corto plazo y eso exigiría más a los productores nacionales.
Aunque el Gobierno destine más recursos económicos para ayudar a los productores, no se resolverá el problema actual. Se requiere un cambio de actitud y una revisión de todo el sector.
