Cuidado con cometer un error
El diálogo que sostendrá el presidente de la República, Ricardo Martinelli, con los ex mandatarios Ernesto Pérez Balladares, Martín Torrijos y Mireya Moscoso debe girar estrictamente en torno a temas nacionales y no particulares.
Nadie debe interpretar esta reunión como la posibilidad de negociar acuerdos políticos a espaldas del pueblo o tratar de influenciar sobre los funcionarios judiciales que llevan adelante investigaciones que involucran a los ex gobernantes.
La forma como se llevará a cabo la reunión y la fecha no han sido definidas aún, solo se sabe que el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Democrático (PRD) aceptó la invitación y que la misma se haría sin agenda previa ni precondiciones.
Prudente sería que representantes de la Iglesia Católica participen de la reunión para que actúen como garantes de los temas que allí se toquen. Al fin y al cabo, de qué pueden hablar el actual mandatario y los ex gobernantes, si no es de temas de interés nacional que el país tiene que conocer.
Personalizar esta reunión sería un error. Al margen de los intereses personales y las diferencias que existen entre los involucrados, hay un país que espera que la clase política empiece a pensar en grande.
Los ojos de la Nación estarán pendientes de esta reunión. Ojalá la iniciativa en vez de disipar dudas y generar confianza, no termine agudizando la crisis de desconfianza que hay sobre los políticos.
