Cuidemos el agua
Cuidar el agua, una de las medidas más importantes para todo ser humano en este bello planeta que Dios nos ha regalado, es también parte de nuestra vida, tanto que la usamos para diversas formas que representan mucho más que un salario que se devenga quincenal o mensualmente, sin embargo, la necesidad de mantener su cuidado ha desmejorado por la incapacidad de fomentar acciones que van en contra de la naturaleza cuyo precio es la devastación del suelo y el incremento de desiertos. Lo fundamental es pensar que sin ella la vida en la Tierra no sería la misma, problemas como la erosión, los desiertos y la propagación de enfermedades conjuntamente con desastres ecológicos sería el resultado de acciones injustas que se tomarían sino se implementa una conciencia de ahorro consumista en los seres humanos y minimizamos el alto desgaste de la madre naturaleza como lo es la pérdida del agua.
Un 70% de nuestro cuerpo está constituido por agua; encontramos agua en la sangre, en la saliva, en el interior de nuestras células, entre cada uno de nuestros órganos, en nuestros tejidos e incluso, en los huesos. Además de agua para beber, los seres humanos usamos agua en casi todas nuestras acciones, es decir, la requerimos para preparar alimentos, lavar ropa o trastes, aseo personal, riego de cultivos, cría de animales, fabricación de productos, producción de energía, etc.
Llevar agua a la ciudad es delicado y tiene su precio porque toda el agua que se consume proviene de sitios lejanos, pero lo esencial es saber valorar su procesamiento para que llegue a nuestros hogares donde es consumida en gran parte o es utilizada en diversas actividades de la vida cotidiana.
Es de mayor preocupación saber que naciones del continente africano están luchando y haciendo mayores esfuerzos por sobrevivir a un problema social como lo es la escasez de agua y la falta de alimentos donde muchas personas no tienen como poder alimentar a sus familiares ni a niños debido a una de las necesidades más importante del siglo 21 como lo es la escasez del agua. Es por ello que se deben tomar variantes y proyectar cambios positivos en el consumo y gasto del agua, minimizando los altos niveles de consumo en algunas regiones del planeta. Esto se implementa con verdaderas campañas de ahorro que pueden transformar la mentalidad de las personas destacando que lo fundamental es proyectar una eficiente acción en orientar a los consumidores en minimizar sus gastos de consumo de agua y proyectando en los más pequeños el hábito de ahorrar agua y cuidarla para tener mantener la vida en el planeta tierra. Ahorremos agua.
