Cultura del no pago de recolección
Presidente de la Fundación Guardianes del Ambiente
Desde hace varias semanas, en los medios de comunicación se especula sobre la supuesta disputa que hay entre el administrador de la Autoridad de Aseo y el alcalde del distrito de Panamá por el control de la basura. Al margen de si es cierta o no la disputa de ambos funcionarios, el problema de la basura va más allá de qué entidad tiene la responsabilidad de recogerla y del funcionario encargado de la institución que recoge la basura.
En lo primero que tienen que mentalizarse los alcaldes es que ellos de manera aislada no van a solucionar el problema de la basura en sus respectivos municipios mientras los órganos Ejecutivo y Legislativo no tomen la decisión de establecer una estrategia nacional para la gestión integral de residuos sólidos. Y para ello se debe establecer una legislación que es competencia de la Asamblea Nacional.
El primer obstáculo que deben enfrentar los encargados de la recolección de los desechos es la cultura del no pago de este servicio, que crea un círculo vicioso en el que, por un lado, los ciudadanos se quejan del mal servicio que presta la empresa encargada de la basura, y por el otro, la empresa se defiende diciendo que nadie paga por el servicio. La realidad es que ni la AAUD ni las empresas ni los municipios, por mucho que quieran, pueden prestar un servicio eficiente si los usuarios no pagan el servicio.
Como fiscal de la Comisión Consultiva Ambiental de Arraiján, me tocó ver de cerca el inicio de operaciones de la empresa Aseo Capital, que es la encargada de la basura en este distrito. Esta empresa compró varios camiones compactadores y al principio recogía la basura tres veces a la semana. Actualmente, en algunos corregimientos pasan meses y no se recoge la basura. Traigo a colación este caso particular para llegar a la conclusión de que no hay empresa ni municipio que resista prestar un servicio eficiente por el cual la mayoría de los usuarios no pagan. Y consecuentemente, el final es la crisis de la basura, que afecta a la mayoría de los municipios del país.
La administración anterior trató de ensayar algunas fórmulas para hacer eficiente el cobro de este servicio, pero sin ningún resultado. Por ello, esta administración debe seguir en ese camino de buscar esa fórmula mágica para que todos paguen el servicio de acuerdo con su capacidad económica.
No menos importante para solucionar la crisis de la basura es que las autoridades se mentalicen en la importancia de la educación ambiental para el manejo de residuos.