Cumbres y armas nucleares
La triste situación vivida hace un año atrás en Japón, por el tsunami que causó graves daños en la planta nuclear de Fukushima, dejó muchas interrogantes entre los países que recurren a este tipo de energía y provocó que se tomaran algunas decisiones que hoy podrían ser ampliadas durante la Segunda Cumbre nuclear que se desarrolla en Corea del Sur.
Uno de los países que se decidió a reducir la cantidad de plantas nucleares fue Alemania, dando marcha atrás al plan energético que el Gobierno había aprobado para los próximos años.
Por otro lado, y ante estos momentos de cambios en materia nuclear, hoy en la primera ronda de la Cumbre Nuclear de Corea del Sur, países como Bélgica, Francia y Holanda aprovecharon la oportunidad para anunciar que reducirán su producción de uranio enriquecido.
Esto indica que los países con alto potencial nuclear están tomando de cierto modo conciencia del daño que pueden provocar, ya sea por la mano del hombre o por causa de la naturaleza, como fue el caso de Japón y su planta nuclear en Fukushima.
No hay que dejar de lado que hay una agenda establecida para esta cumbre, la cual busca ver los resultados obtenidos desde que hace dos años se impusieran una serie de metas, ya que en el mundo aún hay mil 600 toneladas de uranio altamente enriquecido y 500 toneladas de plutonio, suficiente material para fabricar más de 100 mil armas nucleares.
Todos estos compromisos se logran con cooperación y coordinación internacional para combatir el tráfico de uranio enriquecido y plutonio y asegurarse que haya una universalidad en las normas.
Los mandatarios de los países poderosos deben entender que no son vulnerables a los ataques, y que la prioridad es proteger a los ciudadanos inocentes, que son el blanco de quienes promueven la guerra sin cuartel.
