Cuotas injustas
En el sistema educativo todavía hay muchos vacíos importantes en los que el Ministerio de Educación debe intervenir.
Uno de esos problemas radica en el cobro obligatorio de la polémica cuota del club de padres de familia. En muchos casos, esta cuota es indispensable para que los padres puedan matricular a sus hijos en las escuelas y colegios.
El pago no debería ser obligatorio y es considerado hasta ilegal por algunos juristas que han ventilado la situación.
Y es que cada vez que se inicia el año escolar surgen temas como estos que afectan también el presupuesto familiar.
Cada dólar que se invierte en educación, privada o pública, tiene una influencia directa en la economía.
Los padres de familia se esfuerzan por mandar a sus hijos a las escuelas, pero el sacrificio económico es un asunto sensitivo en el que el Ministerio de Educación debe ser estricto.
En los centros educativos particulares también abundan las irregularidades.
Desde el cobro irregular de libros hasta ajustes exagerados en los precios de las matrículas son parte de los casos más comunes.
La educación es uno los pilares del desarrollo, por lo que no pueden quedar cabos sueltos dentro del sistema.
La fiscalización de los procesos, entre ellos las matrículas y los cobros obligatorios por materiales o uniformes, tiene que ser casi perfecta, y los responsables de los planteles que no velen por el bienestar de los estudiantes tienen que ser sancionados.
Entre más accesible sea la educación más oportunidades tendrá la población de superarse.
La lucha contra la pobreza empieza con educar a la población y darles todos los incentivos a los ciudadanos para educar a sus hijos.