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Curiosidades sobre la Biblia


Rosendo Torres (opinion@epasa.com) / Sacerdote jesuita.

En el rotativo Sunday Visitor (El Visitante) del 5 de agosto 2012 aparece una compilación de aforismos que se han vuelto “dichos comunes” y lugares, montes, etc., que son los más repetidos cuando manejamos el sagrado libro. Intentaremos resumirlas porque creo que les ayudarán en este mes de la Biblia a los deseosos de encontrar ayudas para mejorar su lectura.

1) Leer la Biblia no es todo. Necesitamos meditar sobre el pasaje en cuestión y convertirlo en vida. 2) Cuando leemos el sagrado texto, preguntarnos ¿qué es lo que me dice Dios? 3) Leer, los católicos, dentro de la tradición de la Iglesia católica beneficiada de la santidad y sabiduría de los fieles a través de los tiempos. 4) El Viejo y el Nuevo Testamento se iluminan mutuamente; cuando leemos el Viejo Testamento, lo hacemos bajo la luz de la muerte y resurrección de Jesús. Juntos estos testamentos nos ayudan a entender el Plan de Dios para nosotros. 5) Leer la Biblia en su contexto, no el texto aislado. Con una cita aislada puede ayudar a ganar una discusión, pero no beneficia a su adecuado entendimiento. 6) Saber lo que es y no es la Biblia. La Biblia es la historia de la salvación, la relación de Dios con su pueblo, al que él ha llamado.

No es necesariamente un libro de historia, o un libro de ciencia, o un manifiesto político. En la Biblia, Dios nos enseña las verdades que debemos saber para nuestra salvación. 7) La Biblia no es un libro. Es una colección de 73 libros escritos a través de distintos siglos que incluyen historias de reyes, profecías y poesía, cartas de animación a comunidades que luchan en su nueva fe y acciones de los creyentes y de su predicación y de la Pasión de Jesús, hay que distinguir de qué género literario se trata. 8) Buscar una edición católica que incluye la lista completa de la Iglesia y sus comentarios aclaratorios de pasajes oscuros. 9) Para leer la Biblia hay que comenzar haciendo oración, hay que leerla no como una novela, leer la Biblia invocando al Espíritu Santo, abriendo nuestras mente y corazón a la Palabra de Dios. Al terminar la lectura hacerlo con una oración pidiéndole al Señor que la lectura produzca frutos espirituales. 10) Para el católico, leer la Biblia diariamente es parte de su oración.

El escrito en cuestión se titula “Gira a través de lugares bíblicos” y enumera 10 ciudades: Jerusalén, Belén, Nazareth, Roma, Damasco, Emaus, Antioquia, Cafarnaun o Capernun, Atenas, Efeso, y los montes: el Monte Zión, el Monte Sinaí, Monte de los Olivos (Monte Olivete), Monte Garizim, Monte Tabor, Monte Carmelo, Monte Nemo, Monte Moriah, Monte Hermon, Monte Ararat. Seguiremos con el resumen.

Sacerdote jesuita.

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Martes 18 de agosto de 2026