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‘Dama de Hierro’


REDACCION / PANAMA AMERICA

Quizás la mayor hazaña política de Margaret Thatcher fue vencer el machismo inglés contra la presencia de mujeres en el liderazgo del órgano Ejecutivo. Su carrera política fue un torneo de vallas. Los conservadores ingleses fueron sus adversarios más difíciles. Cuando la reina Victoria rigió en el palacio de Buckhingam las responsabilidades políticas estuvieron a cargo del primer ministro Benjamin Disraeli. Pero Margaret Thatcher tuvo que vencer, primero, la resistencia a ser elegida diputada, después de dos intentos frustrados; luego tuvo que derrotar a Edward Heath, líder del conservadurismo, para asumir el desafío más grande para una inglesa: ser nombrada primera ministra.

¿Por qué la llamaron la “Dama de Hierro”? Requirió, en efecto, una férrea fibra en su temple político para implantar una audaz política económica y social que modificó lineamientos ideológicos tradicionales. Recortó gastos gubernamentales; suprimió subsidios; desnacionalizó servicios públicos; subió impuestos; reformó las leyes sindicales. Llevar a cabo las reformas en un país como Inglaterra, una de las principales cunas europeas del socialismo, fue algo más que una temeridad.

En política internacional marchó contra la corriente. Se opuso a introducir el euro en el sistema monetario británico. Rechazó el alineamiento de la política económica inglesa a las decisiones de los tecnócratas de la Unión Europea. Privatizó empresas estatales. Vendió activos estratégicos en poder del Estado. También Impuso la competencia abierta en los mercados financieros desregulados. Sin embargo, la expansión económica predominó un lapso provechoso, hasta que la presión social por desempleo, inflación, protestas sindicales, fue minando su hegemonía política. Sus polémicas medidas causaron renuncias de ministros de su Gabinete.

El conflicto bélico por las islas Malvinas – los ingleses las llaman islas Falklands –; la respuesta militar a los actos terroristas de Irlanda del Norte y la estrecha alianza militar con EE.UU. en la campaña contra el Irak de Sadam Husein generaron reacciones hostiles dentro y fuera contra el gobierno conservador. Gobernó durante once años. Pero el intento de presentarse a la reelección fue cuestionada en las filas conservadoras. Llegó la hora del retiro. Renunció al cargo, en medio de intrigas.

Tras su fallecimiento, su legado político se discute a favor y en contra. Tony Blair, que la combatió como dirigente laborista, reconoce que Margaret Thatcher no reformó, sino que salvó a Inglaterra de la acechanza de fuerzas internas y externas. Como Winston Churchill cosecha halagos, impugnaciones, exaltaciones y discusiones, por lo que hizo y por lo que dejó de hacer. Thatcher es la primera mujer en el puesto más conspicuo de la política inglesa moderna; la primera jefa de gobierno honrada en vida con una estatua en el Palacio de Westminster, sede del Parlamento. A sus funerales acudirán jefes de Estado, aristócratas y plebeyos. La habían nombrado par vitalicia en la Cámara de los Lores y baronesa. Ocupa una posición en el grupo de mujeres como Indira Gandhi, Golda Meier, Benazir Bhutto, Ángela Merkel, que defendieron los valores de género en la política, desmantelando los lugares comunes de la debilidad femenina. Se podrá discutirla, pero no negarla.

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Viernes 14 de agosto de 2026