David/Boquete
El ensanche a cuatro carriles de la carretera que une los distritos de David, Dolega, Boquete, Boquerón y Gualaca dinaminizará el desarrollo turístico y la producción agropecuaria de la provincia de Chiriquí, a un grado superlativo. Cumple el gobierno de Ricardo Martinelli un viejo proyecto chiricano que estaba dormido por la negligencia de los gobiernos anteriores. Los chiricanos tienen razones múltiples para sentirse orgullosos de la realización de la infraestructura que se inicia en la intersección de la carretera Panamericana con la avenida Belisario Porras, y que extiende la circulación segura de los cuatro paños hasta la potabilizadora de Los Algarrobos. Se ha rehabilitado la vía a cuatro carriles de Los Algarrobos a Boquete. Al propio tiempo el Ministerio de Obras Publicas, responsable del ambicioso plan vial, ha restaurado 8 puentes vehiculares y construido 7 nuevos, a los que se adicionan 15 puentes peatonales a lo largo de toda la vía y la reparación de 9 kilómetros de calles de poblados.
Para la realización de esta obra, de inestimable envergadura para el desarrollo de Chiriquí, se efectuaron trabajos de excavación no clasificada, cambio de cauce, colocación de drenajes tubulares, conformación de calzada, reubicación de numerosas obras de infraestructura. En resumen, el proyecto de ampliación a cuatro carriles significa una inversión de aproximadamente $120 millones. Una inversión estatal en infraestructura que producirá efectos multiplicadores para el sector agropecuario y el sector turístico.
La circulación en la carretera David, Dolega y Boquete a dos paños, representaba constantemente tranques, riesgos, frustraciones. Los miembros de las colonias de jubilados norteamericanos que residen en Boquete tropezaron con las incomodidades y hasta peligros de circulación vehicular, sobre todo en horas de la noche, al igual que el estrés y las pérdidas económicas que abrumaron a productores agrícolas y choferes de los camiones que cubren la ruta.
El Estado no cumplió sus obligaciones de dotar una infraestructura moderna y segura destinada a coadyuvar a los esfuerzos de los promotores del turismo. Pero la abulia estatal pertenece al pasado. La administración Martinelli ha cubierto el vacío de la inercia estatal con la inauguración del conjunto de trabajos de infraestructura que sitúa a Boquete y a los distritos de la provincia de Chiriquí en un excelente nivel de competitividad turística. Ahora se puede viajar a los rincones bucólicos de Boquete, a la feria anual de las flores, a las fincas cafetaleras del turismo rural, a las faldas del volcán Barú, en suma, se puede visitar la diversidad ecológica de Chiriquí con la garantía de llegar a través de una carretera a cuatro carriles.
Se ha licitado la ampliación de la carretera de Santiago a David y puntos intermedios, otra obra del largo inventario de incumplimientos de los anteriores gobiernos. Cuando se efectúe el corte de la cinta inaugural de esta obra en los actos venideros, la provincia de Chiriquí se articulará a la red vial nacional que merced a la tenacidad personal del presidente Martinelli está cambiando la fisonomía de Panamá.