De la pica al mazo
Mientras el suplente de Procurador arremete, mazo en mano, contra la libertad de expresión, en la Asamblea Nacional, con el diputado panameñista Adolfo ‘Baby’ Valderrama de ‘cantalante’, el oficialismo y el PRD unieron sus voces y mazos para aprobar en la Comisión de Educación, el proyecto que permite la reelección inmediata y eterna, en la Universidad de Panamá.
Levantaron también el mazo contra la Universidad, con el aplauso de la horda de verdugos de la academia que les hicieron coro, los disputados Rubén Frías, Juan Manuel Ríos, Máximo Rodriguez (suplente de Yanibel Abrego) y Mario Galvez (suplente de José Blandón Figueroa), Iracema Dale y Rubén de León. La Universidad ha muerto, Viva Gustavo!!!
Mientras tanto, en flagrante violación de la Constitución Nacional y de la Ley 34 de 1949 y, además, del Código Penal, el Ministerio de Gobierno y Justicia, a través de la Dirección Nacional de Pasaportes ha procedido a adulterar y falsificar el escudo de la República, al eliminar la pica y poner en su lugar un mazo. Eso sí, insistiendo en todo momento y lugar, que se trata de “un simple error administrativo”…
El Ministerio Público se ha negado a iniciar una investigación de oficio, la cual se impone puesto que, aparte del delito que conlleva violar la Constitución, se trata de un símbolo patrio que es el Escudo Nacional, cuyo autor lo fue, Don Nicanor Villalaz (co-autor con el Dr. Carlos A. Mendoza y Samuel Lewis del acta de Independencia de la República).
La Ley 34 de 1949, establece en su artículo 4 que “El Escudo de Armas de la República.... está subdivido en dos cuarteles: en el de la diestra, en campo de plata, se ven un sable y un fusil relucientes, para significar actitud de alerta en defensa de nuestra soberanía, y en el de la siniestra, y sobre un campo de gules, se contempla un pico y una pala como símbolo de trabajo”.
El pasaporte es el documento oficial con el cual el Estado panameño identifica a sus nacionales ante los gobiernos extranjeros y el haberlo adulterado y falseado en forma arbitraria, conlleva también riesgos para sus portadores oficial puesto que no puede ser considerado como un documento oficial, ya que no recoge lo establecido por la Ley.
Muchos ciudadanos tenemos derecho a pensar que el Director Nacional de Pasaportes, avaló está adulteración como una forma de “homenajear” o rendirle pleitesía al mazo que el Presidente Martinelli ha venido utilizando como símbolo distintivo de sus actuaciones gubernamentales, herramienta con la cual ha procedido en más de un ocasión, para derribar puertas o edificaciones, de negocios, según él, fuera de Ley. Sin embargo, al mantener en circulación documentos oficiales como los pasaportes con el escudo de armas adulterado, estamos ante un acto de lesa Patria, que debe ser castigado ejemplarmente. El silencio de las autoridades del Ministerio de Educación tanto en el mazazo contra la Universidad, como lo del mazo en el escudo, es también inquietante pues da a entender que las autoridades educativas avalan la sustitución de la pica por un mazo, que no forma parte de nuestra historia republicana. Preocupante nos resulta también, la no reacción de parte de las dirigencias de los gremios y asociaciones magisteriales y de los clubes cívicos, que estatutariamente tienen el deber de honrar los símbolos patrios, a los cuales los panameños hemos jurado amarlos, defenderlos y respetarlos. Confieso que revuelvo la mirada y siento espanto ante tanta mediocridad que nos quiere imponer que promover lo estúpido, lo vulgar y lo inculto, es la mejor forma de gobernar.
