De las medidas asumidas por el Estado
Cuando salga a la luz pública este artículo, ya serán vox populi, las medidas asumidas por el gobierno entrante el pasado 1 de julio del 2014, por lo que consideramos, esta fecha, propicia para que los ciudadanos asumamos nuestro papel de consumidores responsables y readecuemos nuestros gastos con miras a potenciar la calidad de vida y minimizar algunas prácticas de consumo que laceran nuestra capacidad económica a nivel familiar.
ES NECESARIO QUE TOMEMOS NUESTRAS PREVISIONES PARA VIGORIZAR NUESTROS PRESUPUESTOS, READECUANDO LOS GASTOS Y CENTRÁNDONOS EN LA ADQUISICIÓN DE LOS ALIMENTOS...
Es palpable que como consumidores nos vemos afectados por los incrementos de precios, que en los últimos meses ha tenido un inusitado incremento, lo que nos hace reducir las compras de nuestros productos alimenticios, pero también hay que reconocer que en las carretillas hay una tendencia creciente de adquirir todo tipo de productos, que en nada nutren a la familia panameña.
Nuestro Estado es benefactor y nos vemos beneficiados con una amplia gama de subsidios y apoyos que tienden a reducir los precios de los tanques de gas, la electricidad, el pasaje del metrobús y el metro; aparte de ello becas, subsidios y descuentos a jubilados, pensionados y tercera edad, así como también a los discapacitados.
Un segmento importante de la sociedad, que tiende a decrecer, continúa apegado al consumismo desmesurado, a los juegos de suerte y azar, los cuales se han incrementado de la mano de la tecnología, así como el rápido crecimiento hacia todos los rincones de nuestra patria y de las periferias marginales de las ciudades de instalaciones de casinos. Sabemos de la influencia de la moda, las prendas y lo último de la tecnología, que a través de una inversión millonaria en publicidad, convierte a los consumidores en los presidiarios de las deudas que generan las tarjetas de crédito mal administradas, y que disminuyen la capacidad financiera del ciudadano consumidor.
Desde mucho antes de la creación de Acodeco, hemos venido trabajando con todos los sectores de la sociedad con miras a desarrollar la formación del nuevo consumidor panameño, a través de múltiples actividades educativas y con mayor beligerancia en los últimos siete años con la masificación de los mensajes educativos en segmentos y programas televisivos y radiales, columnas periodísticas, así como una cantidad de actividades innovadoras de alto impacto cuyo objetivo es concienciar a los consumidores sobre sus derechos, la legislación, papel de la entidad y las nuevas herramientas que tenemos como consumidores para mejorar el rendimiento de los recursos económicos familiares.
Frente a las medidas que asumió el Estado, es necesario que tomemos nuestras previsiones para vigorizar nuestros presupuestos, readecuando los gastos y centrándonos en la adquisición de los alimentos, haciéndonos eco de las campañas generadas por el Estado como son: las nuevas guías alimentarias, que invitan a reducir los productos enlatados, a fomentar el consumo de frutas y vegetales, a optar por una vida saludable, mediante el desarrollo de actividades físicas y por el consumo de más de ocho porciones de agua al día.
FOMENTAR UNA EDUCACIÓN DIRIGIDA AL AHORRO DE AGUA, LUZ Y OTROS SERVICIOS, ASÍ COMO TAMBIÉN SER PROACTIVOS EN LA ADMINISTRACIÓN DE TODOS LOS RECURSOS EXISTENTES.
Es importante establecer nuestro presupuesto en el hogar, reducir gastos poco necesarios como los relacionados con la suerte y el azar, servicios de tecnología, buscando los planes más económicos. Fomentar una educación dirigida al ahorro de agua, luz y otros servicios, así como también ser proactivos en la administración de todos los recursos existentes.
Son importantes las iniciativas generadas por la actual administración del Estado, pero no tendrá el efecto deseado si nosotros los consumidores no reconocemos que tenemos que cambiar y pasar de consumistas a practicar el consumo responsable, con miras a preservar el planeta y disfrutar de nuestros recursos económicos con un consumo saludable apegado al uso meticuloso de un presupuesto familiar.