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De los actos de consumo

Por: Redacción 21/12/2014

Al aproximarse la fecha del nacimiento del hijo de Dios, nosotros como consumidores hemos logrado poco a poco, ir cumpliendo nuestro proceso de compras, algunos y otros todavía están esperando que los agentes económicos o locales comerciales realicen sus últimas rebajas para entonces aprovecharlas.

Durante todo este periodo de compras, los consumidores han incrementado el uso de las redes sociales y en ello ha jugado un papel importante la tecnología móvil, ya que todos sabemos que los consumidores están cada vez más intercomunicados, motivo por el cual desde hace muchos años, entidades del Estado, como la Acodeco, a través de su página web: www.acodeco.gob.pa, posee valiosa información de precios, de productos alimenticios de la temporada navideña y de otros enseres y servicios. De igual manera, las empresas han hecho lo suyo para mantener informado a los consumidores sobre las ofertas.

Frente al futuro incremento a los costos de la energía (y a la reducción de los gases invernaderos), debemos reducir la decoración navideña con foquitos y generar una cultura de ahorro energético en nuestros hogares.

Es el momento de compartir con los menos favorecidos, practiquemos para estas fiestas y permanentemente, la solidaridad, con quienes nos rodean, con regalos sencillos y actos de inmenso cariño, cualidades que nos permiten demostrar que somos hombres y mujeres de bien.

Nuestros menús de la cena navideña pueden ser compartidos entre los que van a estar en la celebración, cada uno aporta un plato, exaltando nuestras comidas típicas nacionales sencillas y naturales: pollos, pavipollos, pescados y gallinas de patios, procesados en el hogar con pocos aditivos. Dulces de guineo, zanahoria y chicha de saril o cocteles de naranja- piña, que son frutas de temporada, todo contribuirá a reducir costos.

Hagamos un manejo racional de los desechos, reduciendo, reutilizando y no llevando a las riberas de quebradas y ríos, la basura que generamos como consumidores, pensemos en esa morada grande, que es el planeta, el cual es nuestra responsabilidad protegerlo, para las próximas generaciones.

Recuerde, estimado lector, que tenemos que ser ahorrativos y no gastarnos todos los recursos que recibimos.

A todos nuestros lectores les deseo una feliz Navidad y próspero Año Nuevo, basado en la suma de buenas acciones de consumo y unas excelentes prácticas cristianas, que de seguro contribuirán a una de vida de felicidad.

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Miércoles 5 de agosto de 2026