¿De qué estamos hechos?
Los planes estratégicos de las empresas están en pleno apogeo; revisión de presupuestos, metas alcanzadas y porcentajes de utilidad o pérdida son algunos de los temas principales en la mayoría de las compañías. Planes y muchos, muchos objetivos están en el horizonte del 2015 y años por venir, mayores ingresos, menos gastos, optimización de recursos, personal multifuncional, estrategias corporativas y planes de expansión y así podríamos seguir mencionando actividades que en los próximos 20 días deben quedar en su gran mayoría resueltos, pero hay un pequeño detalle que algunas empresas están dejando pasar en su planificación de objetivos y que requiere prioridad AAA y se llama gente.
La gente que labora en su empresa hace posible que se logren o no todos los objetivos que se planteen, es capaz de realizar esfuerzos sobrehumanos porque usted como líder de la organización luzca como todo un director de orquesta a la hora de presentar a la junta directiva o propietarios de la misma, y en ocasiones muchos líderes se convierten en jefes y se olvidan primeramente de conocer a la gente que los rodea y más aún el saber qué los motiva a seguir en su empresa.
Conocer a su gente va más allá de saber el historial de su vida laboral y sus áreas de expertise, conocer a su gente es empezar por conocer los detalles más simples de la vida, ¿acaso usted se ha tomado el tiempo para preguntarle a su personal por sus gustos o platillo favorito, sabe qué música le gusta bailar, sabe cuál es su pasatiempo? Hágase esta prueba y verá reflejada su condición de líder que escucha y se interesa por su gente o su reflejo como jefe que solo busca resultados independiente de las preferencias de su personal.
Hacer planes estratégicos, objetivos, ruta crítica u objetivos para los años por venir debe incluir como uno de los principales puntos a desarrollar el conocer a su gente y saber de qué estamos hechos, si usted no conoce esto, el ADN de su corporación estará expuesto a cualquier virus laboral y después será muy tarde erradicarlo.
Sabe de qué está hecho su equipo. Puede resultar muy alentador o algo para quizá preocuparse y poner correctivos inmediatos. Veamos algunos puntos básicos que usted debe poner en práctica para conocer mejor a su gente:
1.- ¿Sabe usted qué le da satisfacción a su vida?
Esta simple pregunta le permitirá conocer cuáles son los pilares que le dan razón para vivir día con día y hacer el mejor de sus esfuerzos. En la mayoría de los casos la familia juega un papel preponderante, sin embargo, la gente es muy reservada, ya que en algunos casos su estilo de vida tiene pocas satisfacciones y es ahí donde su rol o el de recursos humanos de la empresa puede ser de gran utilidad.
2.- ¿Sabe usted qué les hace hervir la sangre a sus colaboradores?
Esta respuesta estará llena de coraje, frustración, sentimiento y un sinfín de reacciones que permiten que su colaborador descargue las cuentas por cobrar y tenga un ambiente laboral menos estresante.
3.- ¿Sabe usted cómo les gustaría ser recordados por sus compañeros de trabajo?
Esta respuesta le dará la importancia de dejar huella en los demás y como ellos se esfuerzan día con día en búsqueda de este objetivo que muchas veces es más de índole personal que profesional, las respuestas como mujer luchadora, justa, buen colaborador, como un buen líder, buen padre, apoyando a los demás, alegre y amable con los demás, estos y muchas otras respuestas le dirán a usted el impacto que cada una de estas personas está provocando en sus compañeros; cuando esta respuesta es honesta y aceptada por el grupo, los resultados son sorprendentes y la unión del equipo se fortalece, ya que se comparten muchos ideales.
4.- ¿Sabe usted cuál es el propósito laboral de sus colaboradores?
Si no lo conoce, no se preocupe… ¡alármese!, ya que si no conoce la razón de ser por parte de ellos en su empresa simplemente, usted tiene colaboradores que navegan en aguas tranquilas y que a la primera turbulencia seguramente abandonarán el barco. Lo que trato de decirle es que desde un inicio debe trazar un plan de carrera dentro de su empresa con objetivos y planes concretos que su equipo de trabajo viva día con día, descubra qué planes de crecimiento o capacitación requiere, cuáles son sus principales habilidades y en qué áreas debe reforzar sus aptitudes para que los efectos de la rotación no mermen la productividad de la empresa.
5.- ¿Sabe qué harían sus colaboradores con solo dos semanas de vida?
Esta es sin duda la pregunta más difícil de responder y lo más probable es que usted toque fibras personales que harán en algunos casos recordar episodios difíciles en la vida de su gente o grandes deseos por realizar cosas que a lo largo de su vida no han podido o querido hacer y que han postergado por la falta de recursos o de tiempo. En muchas ocasiones es un sueño casi imposible, he visto empresas que hacen realidad estos sueños aun cuando al colaborador no le quedan de semanas de vida, sino una larga vida por vivir.
El conocer de qué están hechos los seres humanos que laboran en su empresa le permitirá descubrir sus grandes valores, su misión en la empresa y su visión de vida, no sin antes olvidar las amenazas del día a día que les hace hervir la sangre.
Al final del camino lo importante no es esperar a que nos queden dos semanas de vida para hacer cosas, pedir perdón, poner las cosas en orden o hacer algo con lo que siempre se soñó, es por ello que le invito a no dejar pasar esta valiosa oportunidad de conocer a su gente y saber de qué están hechos.
Feliz domingo