De regreso a la época de las tres 'P'
Conversando con más de dos compañeros de diferentes movimientos políticos, encontramos varios puntos en común sobre el gobierno en curso, características de su "modus operandi": la justicia selectiva, el amiguismo, la lentitud en la ejecución de los proyectos hoy definida como "tortuguismo", entre otras y lo curioso fue que hasta los mismos que fueron simpatizantes y votaron por el excelentísimo, hoy critican y rechazan su gestión. Intentaré resumir mi opinión sobre estos dos años de gestión:
Luego de haber criticado al gobierno anterior sobre las cuñas en los medios de comunicación, promocionando obras realizadas, este gobierno pauta también en los medios, a diferencia de que hace mención de proyectos en los que solo se ha dado "orden de proceder", no se ha puesto ni un bloque, o peor, donde ni siquiera se ha licitado.
El interés político-partidista ha trascendido la necesidad del pueblo panameño al punto que prefieren promocionar obras inexistentes que terminar o inaugurar las más de 15 obras que la administración pasada dejó. ¿El Pueblo Primero?
Este gobierno se ha caracterizado por la forma peculiar de impartir justicia. Para los simpatizantes del oficialismo sí existen los DDHH y Convenios Internacionales algo que no conocieron los líderes de la oposición, aquellos que al sol de hoy se les ha tenido que modificar la medida cautelar toda vez que no se han encontrado los elementos probatorios suficientes que los vinculen con el hecho punible que se les pretende atribuir; no se puede crear el dolo donde no existe una intención malévola.
Lo que no me deja de sorprender es la tranquilidad con la que se manejan los altos funcionarios mientras no es siquiera necesario revisar estadísticas para entender que la economía está estancada y el afectado es el panameño de a pie. El pueblo quedó de último.
Lo innegable es que tras dos años, el gobierno se ha desgastado muy rápido. El nombramiento de los ministros se ha vuelto casi imposible, toda vez que pocos profesionales quieren involucrarse, luego de tantos escándalos y relativamente poco tiempo para solventar los problemas del país de la "S" acostada.
Por todos los hechos y consideraciones que anteceden, considero que hemos vuelto a la época de las tres "P": "Plata al amigo, plomo al enemigo y palo al indeciso".
Estudiante de Derecho